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lunes, 6 de abril de 2015

Headhunter

Hemos hablado de autoestima muchísimas veces. Es un tema muy en boga. Hoy sabemos que una buena autoestima es el motor de nuestro éxito personal. He leído, oído y visto muchas cosas al respecto, pero nunca antes pensé que el póker podría ser un buen ejemplo para explicarlo.



El ejemplo es brutal. Ojalá pudiéramos ver con los ojos cuántas fichas de póker tiene cada niño que pasa por nuestra vida. Como no es posible, tenemos que entrenar a los ojos del corazón para descubrir el talento de cada uno y potenciarlo. Eso es más difícil, pero no imposible.

Empezamos trimestre y yo llevo cargados sacos con infinitas fichas, mi intención es repartirlas todas. Para ello, ampliando el multitasking propio de las maestras, añado a mi perfil profesional una nueva categoría: headhunter. Me propongo encontrar el talento, la cualidad de cada niño para poder entregarle una buena cantidad de fichas.


Es importante no confundir la autoestima con la sobreprotección ni con aquello que vimos en el post "Lo mejor es enemigo de lo bueno": hacer creer a los niños que son los mejores alimentando su egolatría, su vanidad y su narcisismo es un gran error, ya que tarde o temprano encontrarán a alguien igual o mejor que ellos y entonces no tendrán la autoestima ni la capacidad para asumir y superar esa situación.

Algunas acciones que implican la entrega de una gran cantidad de fichas se resumen en este vídeo:



Y tú ¿cuántas fichas vas a repartir?

viernes, 24 de octubre de 2014

¡Manos arriba!

No soy partidaria de que los niños jueguen con armas, ni a batallas o a luchas. El cine y las series de TV ya son suficientemente violentas como para fomentar juegos bélicos en ellos; pero hay una cosa para la que las pistolas son de gran utilidad: para aprender a hacer la pinza correctamente. 






En mi clase de P4 todos los niños ponen sus deditos en posición correcta al grito de "¡PISTOLA!"

Los niños de dos años empuñan los lápices y los colores, en el cole se trabaja mucho la psicomotricidad fina para que se vaya automatizando el gesto correcto para cogerlos correctamente.

En P3, todavía hablamos de una fase de pre-escritura en la que los niños ya van adquiriendo la posición correcta de la mano aunque se debe hacer un seguimiento muy personalizado que evite los vicios y provoque problemas para las fases posteriores de la escritura. El trabajo sigue en P4 y en P5. Al final de la etapa de infantil la pinza ya debería estar perfectamente adquirida.

Fortalecer los dedos de la mano y darles agilidad en el movimiento es una actividad muy importante que no podemos descuidar puesto que dificultaríamos bastante el desarrollo académico del niño.

Cosas tan comunes como abrocharse los botones de una chaqueta, meter pajitas en el zumo, enroscar tapones, abrir un yogur o un paquete de galletas, abrocharse el velcro de las zapatillas, enganchar pegatinas, petar burbujas del papel de embalar, romper papeles en trocitos o hacer bolitas con él, tender o jugar con las pinzas de la ropa... Vigilemos siempre que usen los dedos pulgar e indice para sujetar y el corazón como dedo de apoyo

Son actividades low cost y que favorecen mucho el correcto desarrollo psicomotor de la mano y los dedos. Evidentemente y como pasa siempre en la educación infantil, con cualquiera de estas tareas tan simples trabajamos muchas otros aspectos del niño como la atención, la autonomía, o la coordinación ojo mano. Pero ¡ojo! los dedos así:


Así que, a partir de ahora ¡desenfundemos nuestras armas!

sábado, 10 de mayo de 2014

¡Me estás estresando!

Los niños también se estresan. Sufren de los nervios como cualquier persona. Los motivos son distintos, claro está; no se preocupan por la crisis ni por el paro. En general, la causa de estrés de un niño es siempre la misma: la incertidumbre. La falta de hábitos y de rutinas, el hecho de no poder anticipar ni prever qué va a pasar o qué tienen que hacer suele ponerlos nerviosos, les genera angustia.


A todo esto se le suma la bomba energética que llevan dentro.

Liberar ese estrés y esa energía no siempre es fácil. Normalmente no saben como hacerlo y por eso, no lo hacen de manera adecuada. No hay que coartarlos sino incitarlos y conducir su liberación de forma sana y constructiva.

Parece un contrasentido pero para ayudar a los niños a desahogarse debemos provocar su excitación:
  • Bailando: poner música y montarse una fiesta en casa, como si no hubiera un mañana.
  • Corriendo: jugar a pillar, a "tu la llevas", a perseguir una pelota, a correr sin rumbo...
  • Gritar: sacar toda la fuerza de voz por unos segundos. Para evitar conflictos vecinales ponerse un cojín o un trapo que amortigüe el rugido.
  • Reír: un ataque de cosquillas o de tonterías hasta que nos duelan las mandíbulas.
Y después, reconducir la situación a la tranquilidad. Bajar la música, tumbarse en el suelo y respirar, hablar en voz baja, ponerse a jugar a algo que les guste y les relaje...

Los niños ocupados están más tranquilos y menos estresados que los que se aburren. Su atención es fácil de captar por lo que, si les mostramos cualquier cosa que capte su interés conseguiremos que la actividad "desbocada" se cierre rápida y efectivamente.

Esta pauta de relajación mediante la liberación de energia tiene que ser percibida por los niños como tal, no como un momento de locura y actividad frenética descontrolada. Les explicaremos: "estás nervioso, vamos a sacarnos los nervios del cuerpo durante un rato y después nos ponemos a jugar a algo".

Este tratamiento es válido para todas las edades. Me voy a bailar un rato.

miércoles, 16 de abril de 2014

Es lo más

Siguiendo con lo que se nos quedó en el tintero, vamos a abordar los principales periodos sensitivos de 0 a 6 años según la metodología Montessori.

El más llamativo y prolongado de los periodos es el del lenguaje. El ser humano está predispuesto a su aprendizaje tanto a nivel fonético como social e intelectual. La vibración de las palabras despierta el interés del bebé, que se esfuerza por imitar al adulto. Por este motivo es importantísimo que el adulto utilice un lenguaje real, apropiado y correcto, acompañándolo del lenguaje corporal y la mirada. El aprendizaje del lenguaje a nivel fonético es un proceso más lento que puede llegar a finalizar a los 7 u 8 años. 


El orden es una de las virtudes que se puede inculcar con mayor facilidad entre el primer año de vida y los 5 años. A nivel cognitivo, el niño concibe el orden en dos dimensiones: temporal y físico. La primera les ayuda a la orientación espacio-temporal y deriva en el desarrollo de la seguridad. Este aspecto se trabaja a partir de las rutinas que les pongan "en situación": normas, presentar el material con el que van a jugar, repetir siempre las secuencias, aclarar los conceptos temporales, organizar y recoger lo que se usa, etc... En palabras del Dalai Lama el orden exterior (físico) invita al interior, por eso es tan importante que evitar la improvisación en este aspecto para eliminar las inseguridades en su desarrollo.

De 0 a 6 años les llama mucho la atención las pequeñas cosas, los objetos que les rodean y que despiertan sus capacidades perceptivas. Pueden encontrar pequeñas diferencias entre objetos aparentemente iguales, la medida, la forma, el color (incluso las escalas), el peso, etc. En general se les va despertando la mente matemática y por eso conviene construir los conceptos lógico-matemáticos en este momento, para que las habilidades que se desarrollen posteriormente sean sólidas y claras. Para esto se pueden aprovechar todas las oportunidades que la naturaleza y el juego nos brindan en este sentido.

El desarrollo sensorial es muy rápido en esta etapa. La música y el ritmo saca lo mejor de de cada uno agudizando el oído.


Vista, olfato y tacto también están despiertos a la novedad por lo que cualquier actividad que los estimule será bien recibida e interiorizada.

Y con la madurez física y sensorial mejora la coordinación de movimientos, por eso en esta etapa la psicomotricidad fina y gruesa se deben trabajar de forma más intensa a partir del equilibrio y los movimientos de los segmentos corporales (por ejemplo:mano-muñeca, codo-antebrazo, hombro-brazo). Actividades como costura, cocina, plastilina, construcciones... van a ayudar a lograrlo

Para terminar, las habilidades sociales. Los niños son conscientes, antes de cumplir el año, de que su vida es independiente a la de su mamá. Además descubren que cada adulto es una persona diferente que ofrece experiencias diferentes. Se pueden introducir e interiorizar las principales normas de cortesía y modales. Como siempre, siendo modelos a imitar para ellos.



sábado, 22 de marzo de 2014

Elemental, querido Watson

Aunque muchas veces los niños no saben lo que quieren, otras, lo tienen clarísimo. El problema es que les resulta complicado comunicarlo.


Lo que a priori puede parecer un problema, lo podemos transformar en una herramienta de aprendizaje. Cuando un niño quiere algo, tiene que lograr hacerse entender, y ese reto es seguro un proceso cognitivo que le va a ayudar en su desarrollo.

En la etapa de la holofrase, el niño usa sólo una palabra (o una combinación muy simple), normalmente un sustantivo, para referirse a las cosas. Con ellas expresa todo el significado de una frase. Nosotros debemos repetirlas completando las frases para que él vaya adquiriendo el lenguaje, ya que su nivel de comprensión es mayor que el de expresión. Por ejemplo, si ve un perro y dice "guau-guau", nuestro comentario debe ser: "¿has visto un perro?".

Cuando empiezan con construcciones sencillas, debemos repetir su construcción manteniendo una breve conversación. Es decir, si el niño dice "teno sueno", podemos decirle "¿tienes sueño? Es que es muy tarde, ahora nos vamos a la cama a descansar".



Y así, poco a poco, los niños van interiorizando el lenguaje y las construcciones gramaticales necesarias para expresarse. Eso sí, cuando, en estas etapas, aún no tienen todo el vocabulario, no es bueno que acabemos las frases por ellos ni les interrumpamos. Si verdaderamente quieren algo, nos lo harán entender a su manera. Si no es hablando, será con gestos o con señales. Cuando llega el llanto o el enfado, entonces es que su paciencia tiene un límite y el adulto empieza a parecerle un poco... malo en esto de las adivinanzas.

sábado, 16 de noviembre de 2013

¿Me entiendes?

Los textos son sumas de frases compuestas por decenas de palabras elaboradas por una serie letras ordenadas en cierta disposición que pueden ser decodificados auditiva y visualmente por el lector o el oyente, dando lugar a la comprensión de cierto mensaje.



De aquí se extrae que para la lectura y la escritura se requieren muchas más habilidades que el mero reconocimiento de las letras.

La conciencia fonológica es la habilidad de asociar fonema (sonido) - grafema (letra escrita) es un proceso previo al aprendizaje de la lecto-escritrua que en la mayoría de los casos facilita dicha tarea. Se trata de que el niño reconozca bien cada uno de los sonidos que forman una palabra y los asocie a la letra que la representa según el alfabeto. Este proceso requiere capacidad de análisis y discriminación auditiva, atención, establecimiento de relaciones lógicas entre fonemas, la distinción entre el sonido inicial, medio y final, entre otras habilidades. 




El entrenamiento de esta habilidad se puede llevar a cabo con actividades como: reconocer palabras presentadas como dibujos, dibujar palabras habladas, decir una palabra (autobús) y que el niño busque otros dibujos de palabras que empiecen por la misma letra (árbol, arcoíris, armario...) o que busquen las que empiezan con sonido diferente, agrupar palabras por el sonido que tienen en común (Casa, peCa, oCa, saCo, músiCa...), rimas o trabalenguas.



Trabajando la conciencia fonológica podemos, por un lado prevenir posibles problemas de aprendizaje muy relacionados con la eficacia lectora y la comprensión y por otro, detectar, si las hubiera, dificultades de aprendizaje relacionadas con la audición o la vista que son los sentidos que intervienen en mayor grado en la lecto-escritura.


No obstante, el cerebro va mucho más allá y aprende y se desarrolla por muchas vías ajenas a la conciencia fonológica.



Los estudios sobre conciencia fonológica evidencian que su entrenamiento ayuda a los niños a aprender a leer, es más, es un factor causal de la velocidad y la eficacia de dicho aprendizaje. Todo ello puede tener unas consecuencias positivas directas tanto a nivel de comprensión lectora y lectura eficaz como de comprensión oral. 

Aunque parezca imposible no hay en Internet ni un sólo vídeo de esta frase célebre...


miércoles, 5 de diciembre de 2012

La ilusión: enfermedad contagiosa

Se acerca la Navidad. Es una celebración familiar que a mí me encanta y que se disfruta muchísimo en aquellos hogares donde los niños son los protagonistas.

Disfrutar de la Navidad es compartir la ilusión, valorar lo que tenemos, añorar a quién nos falta en la compañía de los que nos quieren, agradecer lo que nos regalan, regalar lo que a otro le gusta, sentarnos juntos a la mesa, ir al festival de villancicos, decorar la casa... Este debería ser el adorno de lo que la fiesta en sí significa.

La participación de la familia al completo en esta época (como en cualquier otra circunstancia) favorece mucho los vínculos entre sus miembros. La sensación de unidad que proporciona a los niños mucha seguridad a nivel individual y les hace entender el papel que ocupa cada uno dentro del grupo. 

El problema es que, cunado llegan estas fechas, los adultos pensamos: "Otra vez lo mismo de cada año..." y con este espíritu es difícil contagiar entusiasmo y compartir la ilusión de los niños, que ven su última Navidad como un recuerdo muy lejano. 

Los mayores podemos aprender los villancicos que los niños cantan en el colegio, crear un ambiente navideño estimulante para ellos, colaborar en la decoración de la casa (árbol, pesebre, luces, habitaciones...), pasear por la ciudad disfrutando del ambiente, visitar ferias y lugares decorados para la ocasión, preparar los regalos y las comidas con ilusión... 

Hay mil ideas para que la celebración de la Navidad pueda ser algo divertido y novedoso. Os propongo algunas: 

Poned un Arbolito de Navidad fuera de lo común, como propone Lola's Corner.


Un pesebre original y para construir con ellos:



Decorad entre todos las habitaciones con manualidades caseras:

 



Preparad entre todos postres o galletas navideñas, en internet hay muchas recetas fáciles para cocinar con niños.






Y cantad villancicos, ¡¡la música les encanta!!


domingo, 2 de diciembre de 2012

Cuéntame un cuento y verás ¡qué contento!

La lectura suele ir unida a la creatividad y a la imaginación. Cuando el niño sabe escribir estas cualidades se duplican: ya es capaz de inventar nuevas historias, además de reflexionar sobre las que el adulto le ha leído hasta el momento.


Por otro lado, Internet es una fuente de recursos inmensa. Existen sitios que permiten crear cuentos a partir de sencillas plantillas, como es el caso de Storybird. Este portal es, además, una fuente de recursos que otros autores ya han publicado, con lo que podremos encontrar mucho material; sólo hay que saber seleccionarlo.

Os dejo aquí un ejemplo muy breve para que veáis el resultado. Lo he elaborado yo misma y, siendo la primera vez que hago esto, me ha parecido fácil, rápido y divertido. Una actividad para llevar a cabo tanto los maestros en las aulas como los padres en casa, haciendo que los niños colaboren en la historia mediante la selección de imágenes y la creación del texto adecuado.

Las aventuras de Risto, ¡un conejo muy listo!

¡Disfrutad de la lectura y de la compañía!