Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de julio de 2016

Inmersión

Aquí seguimos, en Woodlands Academy, preparadas para empezar una nueva semana de inmersión. 


En el último post comentábamos la importancia de los idiomas para el desarrollo personal y profesional de los niños. Desde un punto de vista más antropológico, podemos decir que las lenguas son el instrumento principal de comunicación. Al mismo tiempo, el ser humano es esencialmente social, necesita de la interacción con su entorno para desarrollarse y crecer individualmente. Visto así, cuantos más idiomas habla una persona, más capacidad tiene para comunicarse y por lo tanto, más satisfactorio y pleno va a ser su desarrollo personal.

Visto desde la psico-pedagogía, el aprendizaje de distintas lenguas se produce con mayor facilidad cuanto antes se inicia. De hecho, en la etapa del gorjeo y del balbuceo, los bebés, más que palabras entienden entonaciones y expresiones faciales aunque hay autores que aseguran que los bebés son capaces de distinguir idiomas a partir de los 6 meses.

Es un ejercicio agotador el hecho de hablar todo el día, cada día, en un idioma que no es el propio. De hecho, nuestro cerebro trabaja y se desarrolla durante estos procesos comunicativos. Es más, el bilingüismo ayuda a nuestro cerebro a estar más sano, desarrollando conexiones neuronales más complejas que retrasan la aparición de enfermedades como el Alzheimer, y a participar más activamente del resto de actividades de aprendizaje. La adquisición de otras lenguas ayuda a desarrollar la corteza pre-frontal que es la parte del cerebro responsable de las funciones ejecutivas (resolución de problemas, concentración, atención selectiva,...).


Nunca es tarde para aprender, el cerebro adulto también cambia con el aprendizaje. Lo que está claro es que la plasticidad del cerebro infantil permite adquirir una segunda lengua usando las mismas herramientas que para el aprendizaje de la anterior, y lo que es más importante, usando ambos hemisferios del cerebro. A este tipo de bilingüismo se le llama "compuesto". En cambio, un adolescente que se inicia en el aprendizaje de un idioma, ha perdido gran parte de esa plasticidad, sin embargo es capaz de "coordinar" en su cerebro ambas lenguas y de separarlas en distintas situaciones. Para un adulto, dominar una segunda lengua es más complicado. Se denomina "bilingüismo subordinado" a aquel que se aprende a través de las estructuras cerebrales de la lengua materna, y esto es lo que lo hace más dificultoso. En estos casos, el hemisferio que nuestro cerebro utiliza suele ser el izquierdo y por lo tanto el aprendizaje es menos holístico. En las tres situaciones se puede alcanzar un dominio de ambos idiomas, lo que cambia es la dedicación y el esfuerzo que requiere aprenderlos.


Lo que está claro es que el aprendizaje de otras lenguas es siempre beneficioso tanto para nuestro desarrollo intelectual como para el social. 

lunes, 4 de julio de 2016

From Ireland with love

Pues sí, quien me iba a decir a mí que a estas alturas me iba a ir de Summer Camp.

Todo ha sucedido de forma casual e inesperada. Highlands Barcelona organiza a través de la red OAK International Academies dos campus de verano enfocados principalmente al aprendizaje del inglés y al desarrollo personal. El colegio me ofreció la posibilidad de acompañar a los alumnos que viajaban desde Barcelona y quedarme con ellos para mejorar mi inglés y aprender el funcionamiento de las academias que forman parte de la red académica de los Legionarios de Cristo, orden religiosa a la que pertenece Highlands Barcelona.

En mis circunstancias actuales, vi esta oportunidad como el tren que sólo pasa una vez en la vida. Así que acepté muy agradecida. Y aquí estoy, en Irlanda, disfrutando de mis primeros días de vacaciones en un país que te permite vivir las cuatro estaciones del año en un sólo día, eso sí, en un entorno precioso.




Las academias de OAK International en Irlanda son Dublin OAK y Woodlands Academy. La primera hospeda a los chicos, la segunda a las chicas, apostando por la educación diferenciada. 

Las alumnas están divididas por edades en cuatro grupos que aquí llaman teach (prununciado /chac/ en irish language) que en irlandés significa casa; esto permite que dentro de la marabunta de 100 estudiantes, cada una sienta que pertenece una familia y que hay una persona responsable de su bienestar (las dean en inglés o Bean on tí en irish language) durante su estancia en Woodlands.  Además, en cada equipo hay otras personas de apoyo, entre las que me encuentro, denominadas MAD Girls (Make a Difference Girls) que también somos un apoyo para las niñas. 




Después de unos días de adaptación, hoy hemos empezado la rutina en Woodlands: tras levantarnos a las 8:30 y la oración de la mañana, hemos tomado un desayuno contundente (gofres) para poder empezar las clases a las 10h con profesores nativos con la suficiente energía como para aguantar hasta las 14h. Por la tarde estrenamos lo que aquí llaman clinics, que vienen a ser talleres en los que las alumnas podrán cocinar, montar a caballo, practicar algún deporte específico, danza... 

Los miércoles es un día especial ya que la academia organiza salidas por la tarde. Este miércoles nos llevarán a visitar Glendalough. Los fines de semana también tenemos outings, ya hemos visitado el Zoo y el parque de atracciónes de Dublín de manera que, en estos días de salidas, podamos conocer algunos de los lugares más representativos del país. 








 

La verdad es que me esperaba una llegada mucho más nostálgica y melancólica por parte de las niñas y, para la tranquilidad de los papás cuyos hijos van de intercambio, debo decir que la acogida de las instructoras, la emoción de otras estudiantes y las actividades preparadas para la bienvenida ayudan a mucho a hacer muy llevaderos los primeros días.

En mi vida laboral he podido ir viendo como el inglés ha ido invadiendo todos los terrenos profesionales y personales en los que nos desenvolvemos. Estando aquí, donde hay niñas de varias nacionalidades, se percibe como en otros países se otorga una verdadera importancia al aprendizaje de idiomas, especialmente del inglés. Debemos plantearnos hasta qué punto le estamos dando la importancia que merece en la educación de los más pequeños. Como dicen aquí: "English, girls!!!!!"


Cuánto antes se aprende un idioma, más fácil resulta dominarlo. Podríamos decir que  los niños que lo aprenden desde pequeños crecen como bilingües. Os invito a todos a reflexionar al respecto y os animo a que fomentéis y prioricéis las lenguas por encima de otras actividades extracurriculares que, aunque también son importantes, quizá no son esenciales para tener éxito a nivel social y profesional. No debemos tomarlo como una carga para nuestros niños ya que es una herramienta que les va a abrir muchas puertas el día de mañana. Don´t you think so?

lunes, 18 de abril de 2016

Al pan, pan y al vino, vino

Los niños convierten en una obviedad cualquier cosa.


De este vídeo sacamos dos informaciones:

1. La vida es mucho más sencilla si la vivimos con alma y pensamiento de niño, sin complicaciones. Los niños hacen lo que se les ocurre cuando se les ocurre, sin dobleces y sin vergüenza, hasta que descubren la diferencia entre el bien y el mal. Pero este sería otro post.

2. El aprendizaje de la lectura es complicadamente simple. Complicado porque leer es encadenar sonidos que están representados por unas grafias que se llaman de una manera y se pronuncian de otra (p = "pe" = /p/). Y no sólo eso, además tenemos que comprender lo que significa esa suma de letras para luego ser capaz de comprender lo que pone en una suma de palabras. 



Sin embargo, en el otro lado de la balanza juega un peso pesado: la motivación por saber leer y escribir. En la mayoría de los casos, el interés del niño por la lecto-escritura va creciendo hasta que se siente autónomo e independiente en estas tareas. De ahí que sea un aprendizaje simple.

El ejercicio de lectura que hace el niño del vídeo no es el más adecuado para aprender a leer. Al deletrear las grafías que él ve sin reproducir sonidos, está convencido que la "uve doble, e, ele,..." forman la palabra alfombra. Lo ideal es que el niño viera la palabra como un todo y la asociara a dicho objeto: ALFOMBRA, compuesta por los sonidos /a/, /l/, /f/... representados por las letras "a, ele, efe..." El hecho de que el niño vea su nombre escrito en todos sus objetos personales hace que lo reconozca como un todo y sea capaz de "dibujarlo" sobre el papel y de reconocer las letras que lo componen, su orden,...

Estamos en plena Semana del Libro, ya que el día 23 celebramos el día mundial del libro, recordando la muerte de dos grandes escritores, Miguel de Cervantes y William Shakespeare, así como la tradición catalana de la fiesta de Sant Jordi. Ya tenemos excusa para disfrutar y rodearnos de libros e inculcar en los más pequeños el hábito de una buena lectura. 

lunes, 22 de febrero de 2016

Se me lengua la traba

La lengua de algunos niños necesita un poco de entrenamiento para ayudar a su aparato fonador a pronunciar bien todos los sonidos. 



Los pediatras pueden detectar casos de dificultades en el habla en niños que presenten repetidas afecciones de oído, anginas, ventilación... No obstante, padres y maestros, especialmente a partir de los 4 años, debemos fijarnos en cómo se desarrolla el lenguaje de los niños y, si es conveniente, derivar a una logopeda que le ayude a solventar esas dificultades que le impiden pronunciar correctamente.

Una actividad divertida son los trabalenguas. Se trata de un texto breve y de difícil articulación que exige mucha concentración y algo de desparpajo. Escogiendo los sonidos que queremos practicar podemos conseguir tanto corregir un fonema como agilizar la velocidad del lenguaje. 

Esta semana mis niños de P5 han logrado decir "Corazón de la recorazonería" sin equivocarse y tras varios días de práctica. Trabajamos el sonidos /c/, /r/ y /rr/.

Hay muchísimos: 
Yo compré pocas copas, pocas copas yo compré y como yo compré pocas copas, pocas copas yo paguéPerejil comí, perejil cené y de tanto comer perejil, me emperejile.El perro de San Roque no tiene rabo porque Ramón Ramírez se lo ha robado.Si el brujo embruja a la bruja y la bruja embruja al brujo y el brujo la vuelve a embrujar ¿cómo se desembrujará la bruja?
Ó los clásicos "Pablito clavó un clavito..." 



Otro juego que ya os propuse hace un tiempo es el de "La Señora Lengua". Las praxias nos ayudan a hacer movimientos específicos con la lengua, haciendo al cerebro consciente de lo que queremos hacer.


Soplar velas, hinchar globos, hablar con un corcho en la boca, hacer gestos exagerados con la cara o con un palo de helado en el paladar... ayudan a tomar consciencia de dónde debemos colocar la lengua para cada fonema.


El aprendizaje, cuanto más divertido, más profundo. Reírse es un elemento fundamental para el desarrollo del ser humano ya que además de mejorar nuestro estado anímico nos ayuda a recordar mejor eso que aprendemos debido al buen rato que hemos pasado.

lunes, 15 de febrero de 2016

Postureo

No es sólo lo que digo sino cómo lo digo. Y este cómo incluye varios aspectos: la voz, la postura, los gestos, la respiración y las emociones. Eso nos comentaron Quim Casas y Sergi Font, fundadores de la empresa Blauter Produccions, que ofrece cursos de formación especializada para la mejora de la comunicación personal a través del control de nuestro cuerpo y el dominio de la voz.

Y es que resulta que nuestro cuerpo, nuestros silencios, nuestra respiración, gestos, expresiones, tono de voz, incluso las emociones que hemos ido acumulando determinan la intensidad y la eficacia del mensaje que vamos a expresar. Es lo que conocemos como comunicación no verbal.


El sábado tuve la suerte de asistir a una formación para profesores organizada por el colegio en la que Blauter nos resumió todo el programa de oratoria y eficacia comunicativa que están implantando en Primaria y ESO dando soporte a las técnicas y herramientas que aquí ya utilizan los alumnos.

Toda esta información fluye en la comunicación oral sin que seamos conscientes de los mensajes subliminales que emitimos o recibimos al hablar. Hay varios aspectos que un profesor debe tener en cuenta a la hora de comunicarse con sus alumnos y que son aplicables a todo ámbito comunicativo:



  1. La postura al hablar en público ha de ser nuestra aliada, nos ha de dar seguridad. Los pies bien plantados en el suelo y la sensación de que un hilo te estira desde arriba muestra seguridad al resto y nos llena de confianza.
  2. Nuestro tono, volumen y velocidad de voz pueden inclinar la balanza hacia nuestro favor o en nuestra contra. Debemos adecuarlo al público y a las dimensiones y características del lugar. La monotonía es la mayor de las enemigas de dicha balanza, para inclinarla hacia el éxito es importante que juguemos con las pausas, los cambios entre agudos y graves, ritmo rápido y lento... Y los peores cuidados para la voz: la tos y los lácteos.
  3. Por imposible que parezca, la respiración es contagiosa. Si el profesor (papá o mamá) tienen una respiración agitada el niño, solidariamente la asumirá y en consecuencia se agitará. Lograr una respiración abdominal permite el control de las emociones y mejora el uso del aparato fonador.
  4. Las emociones inundan nuestro interior. La respiración nos ayuda a dominarlas y esto hace que el discurso en público sea más seguro y convincente. Las emociones las evocan los gestos de los demás, los recuerdos, lo visto, lo oído, lo olido, lo saboreado, lo tocado,...

A través de distintas dinámicas aprendimos la manera de llevar toda esta teoría a la práctica. Empezamos por la corrección postural tanto de pie como sentados, quien nos habría dicho lo que puede llegar a cambiar un discurso nuestra posición al darlo. A continuación hicimos juegos realmente complicados para modular la voz, como por ejemplo lanzar una pelota y que su trayectoria diga lo mismo que tu mensaje en tono, volumen e intención. Aprendimos a respirar "hinchando" la barriga y no el pecho y a relajarnos a través del masaje entre compañeros. La relajación por parejas implicaba un segundo estadio: la confianza. La practicamos con el juego del péndulo: estás relajado y confias en mi; déjate caer con los ojos cerrados y yo te sostendré. Impresionante. Por último un juego de estatuas y otro de rolplaying para trabajar la contención y la expresión de las propias emociones.



Y es que esto del postureo es todo un arte.

lunes, 12 de octubre de 2015

¡Manos a la obra!

Os presento a Javi. Es mi sobrino. Tiene 4 años, va a P5, es de los pequeños de la clase ya que nació en diciembre. A pesar de eso y además de ser guapísimo, es un lince a nivel de lectura. 

La "tecnología" Blogger no permite abrir el vídeo desde Iphone, Ipad...
Mejor abrir con Google

Siempre ha mostrado interés y motivación por el mundo de las letras y, a base de acercarse a los cuentos y de fomentarlo mucho en casa, ha aprendido de forma "autodidacta". Además, Javi tiene muy buena memoria, retiene todo tipo de datos e historias: desde el gol del Barça al Levante en el partido de Copa de 2008 hasta aquello que nos pasó aquel día que estábamos juntos en el súper y... Su razonamiento lógico también es bueno, es capaz de deducir y comparar situaciones y de ofrecer respuestas a distintos tipos de problemas. Domina el contaje, la seriación, el cálculo... y su vocabulario y su expresión oral son excelentes. 

Cuando un niño pequeño tiene un nivel de lenguaje tan desarrollado, independientemente del nivel del resto de habilidades, invita a pensar que su coeficiente intelectual está por encima de la media. No siempre es cierto. Hay que ver el conjunto, desde el habla hasta las habilidades sociales, pasando por el razonamiento lógico-matemático, el desarrollo motor, la autonomía o la motricidad fina.


María, mi hermana, consciente de los puntos fuertes y no tan fuertes de su hijo me pidió que le mandara una propuesta para reforzar la motricidad fina de Javi. Tras una evaluación casera, a modo de juego, he observado que Javi no hace correctamente la pinza digital y que tiene poca fuerza en sus dedos. A pesar de que su desempeño en la escritura es correcto, su trazo, no es siempre continuo y su dibujo (especialmente la figura humana) es bastante inmaduro. 


En base a esto, ahí va mi consejo a todos los papás de Javis del mundo:

1. Fomentar la autonomía mejora la motricidad fina: abrocharse solo los botones, abrir y cerrar cremalleras, coger objetos pequeños (al poner la mesa, al recoger juguetes, al preparar su mochila...), abrocharse los cinturones de las sillitas del coche, usar correctamente los cubiertos (dando por hecho que comen solos), servirse agua, abrir y cerrar botellas, abrir los envases de las meriendas (galletas, barritas de chocolate...), y un largo etc. de todo aquello que sabéis que pueden hacer solos pero os anticipáis para terminar rápido. Es una inversión a futuro, vale la pena ser pacientes durante un tiempo.

2. Evitar a toda costa las pantallas: TV, tablets, móviles y maquinitas varias. Dedicar ese tiempo a juegos de cualquier tipo, en especial los relacionados con la motricidad fina o el juego simbólico.

3. Corregir siempre la posición de los dedos de manera que haga una correcta pinza al usar cualquier utensilio: lápices, colores, pinceles, cubiertos...

4. Ofrecer materiales variados para trabajar la motricidad fina fomentando el gesto de la pinza en todas las actividades.

  • Jugar con pinzas de tender la ropa: tender, hacer "serpientes" uniendo unas con otras, ponerlas en un soporte rígido...
  • Meter pajitas de refresco por los agujeros de un colador o granos de arroz por las pajitas.
  • Ensartar cuentas y bolas, pasta, piezas... en cordones de mayor a menor grosor según el progreso
  • Jugar a pinchitos
  • Jugar a Mikado
  • Jugar a construcciones de pieza pequeña. El modelo clásico de LEGO entraña una mayor dificultad de construcción pero implica más fuerza con las manos para unir y separar las piezas.
  • Dibujar y colorear
  • Modelar plastilina, barro, limpiapipas...
  • Ensartar gomas y coleteros en cilindros (rollos de papel de cocina o de papel de plata)
  • Clasificar legumbres variadas
  • Pegar y despegar pegatinas o cromos
  • En juegos de cartas, dejar que Javi reparta a cada jugador, cuente...
  • Abotonarse y desabotonarse la ropa
  • Subirse y bajarse las cremalleras
  • Abrir los envases de comidas y bebidas (yogures, madalenas, chocolatinas, zumos, refrescos,...)
  • Pelar furtas como el plátano o la mandarina
  • Cortar celo en su soporte
  • Desatar nudos
  • Jugar con pelotas de presión o antiestrés, haciendo fuerza.
  • Tapar y destapar cierres a presión (rotuladores, tuppers,...)
  • Los denominados "Quiet books" también son una opción divertida y completa

En cualquiera de estas actividades es imprescindible que estemos atentos a que se ejerciten especialmente los dedos implicados en la pinza digital y se haga de forma correcta.

Estoy segura de que con un poco de paciencia y práctica la mano de Javi estará a la altura del resto de sus habilidades. Hoy más que nunca ¡manos a la obra!

PD: Gracias Javi y papás por dejarme compartirlo, ¡espero haberos ayudado!

lunes, 24 de agosto de 2015

Tenemos que hablar

Hablar por los codos, no callarse ni debajo del agua, hablando se entiende la gente,... El ser humano, como ser social que es, necesita comunicarse y expresar sus ideas, emociones y pensamientos al resto del mundo a través del lenguaje, la música, el arte o con su propio cuerpo.


Ernest Hemingway dijo "se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar". Tenía razón. En los primeros años de vida de un niño nos esforzamos en que adquiera el lenguaje; y hacemos bien. Dar modelos correctos y hablar con un vocabulario y una sintaxis adecuadas facilitan la integración del léxico y las estructuras que serán la base para el posterior desarrollo de la lengua. Así, desde pequeños, hablaremos a los niños con normalidad, sin usar onomatopeyas ni palabras inventadas. Cuando el niño diga "brmmmm" nosotros diremos coche, cuando diga "tete no" diremos "este no" y a base de repetirlo, tarde o temprano acaban por interiorizarlo.



Esta fase enlaza con la de la mala pronunciación ya que el aparato fonador se está desarrollando y la lengua y la mandíbula deben aprender a colocarse en el lugar correcto para emitir cada sonido de forma adecuada. Es importante que el adulto trate de pronunciar bien al hablar y que, sin corregir directamente, ofrezca al niño el modelo fonético válido para cada palabra, de manera que cuando el niño diga "quiero zopa", repitamos "¿te gustaría tomar sssssssopa?" o si nos dicen "yo sabo saltar" contestarles "yo también sé saltar".

A medida que se hacen mayores y que el lenguaje crece de forma exponencial en su cerebro, corremos el "riesgo" de no poder hacerlos callar, y ¡no debemos! Pero que ellos hablen sin piedad no significa que nosotros tengamos que escuchar con toda nuestra atención. Cuando las historias se hacen interminables, los cuentos y las explicaciones se alargan y alargan sin mostrar un final, cuando se da vueltas a lo mismo cual peonza desbocada, es ahí cuando mi cerebro -y os animo a que lo haga el vuestro- hace saltar las alarmas y se desconecta, quedando sólo una parte inconsciente de él atento a palabras clave para poder valorar puntualmente lo que nos cuentan y mostrar al niño que seguimos ahí. Al principio resulta difícil pero con la práctica, la abstracción resulta ser una buena estrategia para tener al niño entretenido, permitiendo el desarrollo de su lenguaje y su creatividad, mientras tu puedes seguir con lo tuyo. 


sábado, 25 de abril de 2015

En su mundo

Necesitaría un par de días para asentar todas las experiencias y aprendizajes del día de hoy. Por otro lado, las ideas se me amontonan en la cabeza y necesito plasmarlas. De momento sólo tengo una cosa clara: me encanta mi trabajo vocación.

Puedo decir que, a pesar de ser sábado, he tenido la suerte de participar en una formación impartida por Aitor Zenarruzabeitia que ha organizado Highlands Barcelona para el profesorado.

Aunque quisiera, no podría resumir en un post la cantidad de material y recursos didácticos que hemos conocido en esta jornada. La formación se ha centrado en la competencia lingüística y ha abarcado desde la Educación Infantil hasta el Bachillerato. Cabe decir, que muchas de las dinámicas propuestas se pueden adaptar al área del razonamiento lógico-matemático y que casi todas están vinculadas a la música y a la expresión corporal. La primera conclusión a la que he llegado es que divirtiéndonos y experimentando en primera persona es como más -y mejor- se aprende cualquier contenido, tengas la edad que tengas.

Lo más chocante es que en gran parte de la formación no ha hecho falta hablar para aprender el lenguaje. Lo hemos comprobado nada más empezar la sesión con un juego de tarjetas parecido a este:

A falta de fotos he elaborado una réplica del material de Aitor.

Aitor es un hombre cercano, muy activo, entusiasmado e ilusionado con su trabajo, un experto dinámico e inquieto que cree que es posible una educación mejor, más eficaz y adaptada a la realidad de hoy. La segunda lección del día ha sido esta: pasión y vocación. Me ha encantado cuando nos ha dicho que los maestros vivimos más años que otros profesionales porque llevamos a mucha gente en el corazón. A lo que añado, esa "mucha gente" agranda nuestro corazón y también nuestra mente.

La importancia del lenguaje para el ser humano es evidente, no me detendré en decir el qué, cuándo, cómo y por qué. Lo que no es tan evidente es que para despertar la competencia lingüística en los alumnos hay que ir un poco más allá de las letras, las sílabas o los fonemas. Hay que meter las letras en el mundo de los niños y no al revés. Hoy, por ejemplo, hemos celebrado el cumpleaños de la letra "a": primero la hemos elaborado entre todos los profes, cogidos de la mano, haciendo un ejercicio de organización, cooperación e inclusión de todos los miembros del grupo, después nos hemos descalzado y con nuestros zapatos hemos dibujado la silueta de la letra. Una vez colocados todos los zapatos con la suela hacia arriba, hemos enganchado una bolita de blue-tac y una vela encima, las hemos encendido y hemos cantado el cumpleaños feliz en su idioma: "a aa a a aaaaaaaa....". 


Imagino a mis niños celebrando una fiesta cada vez que introducimos una grafía y me los imagino felices. ¿Quién no querría ir al cole? Y lo que es más importante, ¿quién no se acordará de como se hace la "a" si, además de con el cuerpo, con mis zapatos, con velas de cumpleaños (que dejando el aula a oscuras puedes fotografiar y mostrar a los alumnos), la hemos construido con otros materiales? ¿Y si también hemos gritado, enmudecido, susurrado y mimetizado la "a" corriendo sobre ella?


Y si, además de todo esto, hemos clasificado tarjetas con palabras escritas y tarjetas con dibujos que contienen la "a" frente a los que no la tienen, ¿cómo no reconocer la grafía y el fonema "a"?

Sus aportaciones son rompedoras. Marca una distancia clara respecto a los métodos sintéticos de lecto-escritura y hace una apuesta fuerte por una aproximación global al lenguaje muy vinculada a:
  • Soporte visual: basándose en la habilidad visoperceptiva del cerebro, aprendiendo por contrastes.
  • Trabajo cooperativo: "lo que se crea con la gente se estructura en la mente", dice Aitor.
  • La experimentación corporal: fabricar materiales, reconocer la forma de letras y palabras, comprobar su sonido en la garganta, distinguir su ritmo, tono, intensidad, duración...
  • La música y la creatividad como elementos fundamentales en el aula.
Como os digo, necesitaríamos varias entradas para poder resumir la experiencia de hoy. 

Dentro de poco celebro la fiesta de la "S", ¿quién se apunta?

lunes, 2 de marzo de 2015

Algo que decir

Fomentar el lenguaje oral favorece mucho el desarrollo cognitivo. Por un lado, a nivel lingüistico el niño empieza a crear las estructuras necesarias para un lenguaje cada vez más complejo, por otro, a nivel simbólico, va adquiriendo modelos para desarrollar su personalidad a través del juego. Pero no acaba aquí, hablando también ayudamos a ordenar temporalmente los acontecimientos, trabajamos las emociones, reflexionamos sobre nuestra acción, nos relacionamos con los demás, ampliamos nuestra memoria...

Los niños tienen la virtud de que cuando tienen algo que decir, lo dicen y cuando no, se callan.



Es más habitual lo primero. Hablar por los codos, con motivo o sin. 

Al principio, hasta los 3-4 años, las conversaciones suelen ser monólogos: no les interesa tu opinión, les basta con que (aparentemente) les escuches. Como mucho querrán que respondas al interrogatorio basado en sus porqués. 


A partir de los 4 años, el dialogo ya les empieza a resultar interesante. Los niños quieren saber qué opinas y el por qué, cómo, cuándo y dónde de muchas cosas. Disfrutan compartiendo sus experiencias. Es muy positivo mantener este interés a nivel familiar, de manera que el gusto por conversar no desaparezca en la adolescencia.

Dicho esto, compartiréis conmigo la idea de lo importante que es dar al niño modelos de lenguaje ricos y completos, que usen un vocabulario y tono adecuado. En torno a los 3 años, se pueden trabajar hábitos como el respeto al turno de palabra o las normas de cortesía y de educación (no interrumpir cuando otros hablan, no gritar al hablar, entonar adecuadamente...).


¿Algo que decir?

domingo, 21 de diciembre de 2014

A la vuelta de la esquina

Ahí está la Navidad: a la vuelta de la esquina. Este fin de semana he aprovechado para ir a hacer algunas compras. ¡Qué horror!

Asusta ver como la TV y la publicidad dominan nuestros gustos y nuestras necesidades. Ahora toca pedir a los Reyes Magos, a Papá Noel o al Niño Jesús que nos traigan regalos porque hemos sido muy buenos. Pero, ¿dónde está el límite? ¿cuál es el criterio para meter o no en el camello, el trineo o el pesebre un regalo? Debajo del árbol, no todo vale.

Bajo mi punto de vista, en la mayoría de los casos, los niños pequeños tienen las necesidades que los adultos les creamos (papás, TV, amistades...) 

En realidad, un niño pequeño disfruta de cualquier novedad, el problema es que si no le gusta lo suficiente, disfruta sólo un ratito; luego, el juguete deja de tener interés. Por eso, a la hora de hacer la carta de regalos, seamos sensatos: pensemos en los intereses del niño, en sus gustos y en su manera de jugar. Olvidemos lo que los dibujos animados y los anuncios generan y escojamos bien.

El juego es una parte importantísima del desarrollo del niño. La mayoría de aprendizajes que se producen en la primera etapa (0 a 6 años) se alcanzan a través del juego. No todos los juguetes sirven. Cada edad tiene un juguete más adecuado y cada objetivo de aprendizaje hace que uno u otro sea mejor. 

El juego heurístico, por ejemplo, no requiere de grandes compras. Se trata de divertirse descubriendo y probando. En la mayoría de las ocasiones, los materiales caseros son los que más interés despiertan en los niños. En la etapa del juego simbólico, las cocinitas, los coches, las tiendas y las muñecas son los que más éxito tienen entre los pequeños, aunque no los únicos. Los disfraces tienen un gran poder sobre el desarrollo de la imaginación. 


Los puzles, construcciones, tangrams, ábaco, cartas, memory,... ayudan al desarrollo del razonamiento lógico-matemático. La plastilina, los juegos de coser, ensartar, punzar, colorear... favorecen la motricidad fina. Los cuentos y las canciones potencian el desarrollo del lenguaje y del aspecto artístico de los niños. 

Y lo mejor de todo es que cualquier juego elegido con criterio suele tener un impacto global en el desarrollo del niño; es decir, un sólo juego o juguete suele favorecer el aprendizaje del niño en todas sus dimensiones.


Pues lo mismo: "si hay que comprar, se compra; pero comprar por comprar, es tontería".

martes, 9 de septiembre de 2014

Posibilidades infinitas

Actualmente en la escuela, el niño es el centro del aprendizaje, de manera que todo aquello que queremos que aprenda debe partir de su propio interés. Pero no basta sólo con esto. Creo que hay dos elementos más que tienen un factor decisivo en su aprendizaje: autonomía y metacognición (de la que hablaremos en el próximo post).

Autonomía no es independencia o abandono. Es la capacidad de uno mismo para resolver solo y con éxito cualquier circunstancia que se presente. Para edades tempranas podemos considerar distintas áreas en las que el niño puede ser autónomo, vayamos desgranándolas:

  • Motricidad: demos libertad de movimiento, "arriesgando" en el límite seguro. Que gatee, que suba, que baje, que salte, que haga equilibrio sobre los bordillos, que camine siguiendo una línea, que baile sin control, que haga puntería o se meta en la portería, que chute, que salte a la cuerda y a pata coja, que vaya en bici o en patinete... Además de inculcar un hábito saludable como es el deporte, ayudaremos a desarrollar la orientación espacio-temporal, la coordinación, atención, etc. 
  • Lenguaje: dejar hablar, preguntar y dejar responder, no interrumpir, no acabar las frases por ellos, corregir con delicadeza y con la conciencia de que el error y la repetición forman parte del aprendizaje. Enseñarle con el ejemplo a hablar correctamente, llamando a las cosas por su nombre.
  • Hábitos: asearse, vestirse, peinarse, controlar esfínteres, ponerse los zapatos, recoger su ropa, ordenar sus cosas, saber toser y estornudar con la mano en la boca, llevar los desperdicios a la basura, tener un encargo y cumplirlo, y... con la comida... de todo, sentado y sin necesidad de distracciones. Usar las normas de cortesía y mirar a los ojos de su interlocutor.
  • El chupete, los pañales y el salir de la cama antes de que suene el despertador deberan ir desapareciendo paulatinamente.

Creo que ya lo he comentado en otras entradas, pero me gusta recordar lo que decía Maria Montessori: 

"Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo"

El proceso del desarrollo de la autonomía no tiene un plazo determinado. En las situaciones cotidianas que irán sucediendo de manera natural podemos promoverla, explotando todo el potencial del niño. Si sabemos cómo hacerlo iremos viendo progresos en seguida.

martes, 19 de agosto de 2014

In-necesidades


Con esta frase retumbando en mi cabeza hace varios días, no he podido resistirme a recordar lo que hemos hablado ya en varias ocasiones. 

Cuando digo "necesita" me refiero a todos aquellos "extras" que, hasta que no los logramos parece que no vayamos a poder sobrevivir y que cuando los tenemos resultan no ser lo que esperábamos o incluso despiertan un sentimiento de frustración. Sobre todo porque cuando ya tenemos ese "extra" tan deseado, entonces surge el siguiente, y así de forma indefinida de manera que nunca logramos sentirnos plenos.

Hay varias cuestiones a desarrollar en lo relativo a las necesidades de los niños:

1. Crear necesidades: los adultos que estamos a su alrededor somos responsables de las necesidades que los niños tienen. Soy partidaria de salir con los niños, de que experimenten, de que se empapen de naturaleza, cultura, tecnología... pero todo en su justa medida. Tiene que haber un tiempo para saber estar en casa y jugar o aburrirse sin necesitar volver a salir.

2. La falta de creatividad y autonomía provocan más necesidades: los niños que juegan sin la compañía o dirección del adulto suelen tener más imaginación y capacidad de tomar decisiones y regularse a nivel cognitivo. Está muy bien jugar con los niños de vez en cuando pero es importante dejarles un espacio en el que de manera independiente y creativa construyan sus propios juegos. Después puede haber un rato para compartir con los adultos esa experiencia.

3. Educar la frustración: todo no puede ser. El aquí y ahora no puede entrar en el esquema cognitivo de los niños como algo posible, ni si quiera pronunciable. "Yo quiero ir al parque de atracciones" y la familia se moviliza y va. "Quiero cenar pizza en tal restaurante" y a cenar fuera. "No quiero ir a la playa" y el papá se queda sin baño porque alguien se tiene que quedar en casa. Este tipo de cosas, que siempre se hacen por cariño o por evitar una discusión (que en realidad no se tendría ni que producir), no educan ni ayudan a los niños a ser fuertes.


En este sentido la tecnología (móviles, tablets y TV especialmente) no nos ayuda en nada: el entretenimiento es inmediato y no requiere un esfuerzo creativo ni un coste para los padres pero está creando una generación donde la capacidad comunicativa, y concretamente la expresiva, es cada vez más pobre y el razonamiento y la argumentación son prácticamente nulos.

Seguramente hay muchos más elementos que alimentan las necesidades innecesarias de los más pequeños pero creo que empezando por estas tres tenemos mucho ganado.


Pensemos qué es lo que realmente necesitan los niños y de lo demás hagamos una muy buena selección.

jueves, 14 de agosto de 2014

Con sólo una mirada

Como bien decía Marta Sánchez, una sola mirada o palabra pueden tener un efecto enorme sobre los demás.


Las miradas también educan. De hecho, el lenguaje corporal habla casi tanto como el verbal en algunas circunstancias. Es importante que los niños encuentren en nuestras miradas un cariño profundo y una comprensión inmensa, pero también reprobación o seriedad si la situación lo exige.

El uso de la mirada y los gestos se va desarrollando de forma inconsciente, pero sorprendentemente se adquiere rápidamente desde los primeros meses de vida.


Entre hermanos y amigos la mirada también es una herramienta comunicativa. A veces, las "grandes ideas" y los mejores juegos surgen entre ellos tras una mirada cómplice. 

Las relaciones familiares tienen un poso muy profundo que va más allá de las palabras. Todos sabemos qué es lo que nos quieren decir nuestros padres aunque no hayan abierto la boca. Igualmente, los hijos expresamos demandas de atención, cariño o comprensión sin necesidad de mentar palabra.

Y es que, como dice el poeta...

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... yo no sé
qué te diera por un beso.

Gustavo Adolfo Bécquer


viernes, 13 de junio de 2014

Rico, rico

El cerebro es un músculo y como tal necesita entrenamiento. Éste puede ser de distinta índole, ya que las inteligencias múltiples requieren múltiples estímulos.

Un cerebro enriquecido es aquel que se desarrolla en un entorno en el que se dan dos condiciones: el aprendizaje se presenta como un reto y que cualquier aprendizaje tenga un feedback lo más inmediato posible.

Pero, ¿qué entornos debemos enriquecer para que el cerebro maximice su desarrollo?
  1. Lectura y lenguaje: la exposición a nuevas palabras y sonidos desarrolla el córtex auditivo. A partir de los seis meses, la lectura ya es una herramienta de aprendizaje. Un léxico completo y una exposición frecuente al texto hará que su introducción a la lecto-escritura sea mucho más sencilla.
  2. Estimulación motora: a partir de nuevos movimientos. Coordinación ojo-mano, coser, volteretas, mecerse, señalar, contar, saltar, lanzar pelotas... Hay científicos que aseguran que la estimulación motora no debe terminar en la enseñanza primaria, si no que debe prolongarse durante el resto de nuestra vida. 
  3. Pensamiento y resolución de problemas: el razonamiento y la toma de decisiones favorecen el desarrollo de nuevas conexiones neuronales que a su vez, genera otras. A partir del primer año, el  cerebro está preparado para resolver problemas sencillos y concretos. A los 12 años el cerebro está totalmente preparado para abstracciones complejas. No obstante, los niños necesitan problemas interesantes y complicados de resolver. Debemos exponerles una diversidad de planteamientos para hacerlo, de manera que desarrollen el pensamiento divergente. Lo importante siempre será el proceso, no el resultado. Será más sencillo cuanto más real sea el problema.
  4. Arte: música y artes plásticas. Ambas tareas exigen el uso del 100% del cerebro para su procesamiento y por lo tanto, estimulan el 100% del mismo. Además, la música activa la memoria procedimental desarrolla el lenguaje, la creatividad, las relaciones sociales... Por su parte, el arte requiere elaboracones superiores de pensamiento, desarrolla la expresividad, la inteligencia emocional y la plasticidad cerebral.
Es importante que a cada alumno se le ofrezcan todas las estimulaciones, potenciando aquella que se considere más adecuada para su personalidad y sus habilidades.
No será válido decir que el entorno de los niños está enriquecido porque tienen muchos cuentos y escuchan la radio cada día. Se trata de una receta que hay que hacer con mimo, dedicación y cariño para que el plato nos quede "rico, rico".

Ñaaaaaaammmmmm



Información extraída de "Cerebro y aprendizaje", Eric Jensen, Narcea 2010.