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lunes, 30 de junio de 2014

Ya no es lo que era...

La psicomotricidad es la disciplina que relaciona el desarrollo cognitivo con el motor, de manera que cerebro y movimiento del ser humano trabajan de forma unánime y coordinada. Su puesta en práctica favorece la maduración de las funciones neuromotrices.


Hasta los 7 años, el aprendizaje de un niño es absolutamente global, por lo que el conocimiento del propio cuerpo, su movimiento y su desarrollo forman parte de dicho aprendizaje. Educar al propio cuerpo lleva a un alto nivel de autoconocimento y a una relación más eficiente de uno mismo con el entorno.

El desarrollo psicomotor se produce gracias al desarrollo de distintos aspectos: esquema corporal, tonicidad, control postural y respiratorio, estructuración espacial y temporal, lateralidad, capacidad perceptiva y el control motor práxico (control de todas las informaciones psicomotrices para llevar a cabo un acto motor voluntario).

Todos estos aspectos se pueden trabajar desde el nacimiento del niño, respetando la etapa en la que se encuentran y adaptando los ejercicios y la estimulación a dicha etapa. Con el gateo la propioceptividad se desarrolla a una velocidad mayor y a partir del momento en que el bebé empieza a andar, el abanico de posibilidades de movimiento del niño se amplia enormemente y en consecuencia, el tipo de ejercicios que puede llevar a cabo. 


Un desarrollo neuromotor (o psicomotor) infantil adecuado favorece el desarrollo de otras áreas cognitivas.Es evidente que es un aspecto importantísimo para el desarrollo infantil. No se trata de que los niños sean Ironmans, sino de estimular los aspectos neuromotores en su día a día a través del movimiento y las habilidades perceptivas y sensitivas.

Enrique y Ana con la Yenka, los Payasos de la Tele o Xuxa con sus coreografías e incluso Cantajuegos con La Tetera, la taza...,  fueron, en su día, grandes promotores del movimiento como fuente de aprendizaje y diversión. Actualmente el nivel ha bajado un poco. Ya no es lo que era...



Eso sí, si lo practicas, no sólo trabajas la psicomotricidad sino que terminas partiéndote de risa.

domingo, 13 de octubre de 2013

Entonces, ¿bailamos o no?

Cuando en ¿Bailamos? proponíamos ese baile metafórico para ser felices descubrí este otro vídeo que me ha dejado pasmada.

Advierto a las mamás y a los papás que es un fuera de serie, no deben intentar hacer lo mismo con sus niños. Está claro que hay aptitudes en este niño de tan sólo 2 años que no todos podemos alcanzar, aunque el esfuerzo y el entreno puedan acercarnos a su nivel.


No podemos obviar que el trabajo de coordinación, lateralidad y ritmo que hay detrás de estos pasos de baile que, además de sus habilidades en la materia, hacen posible que sea capaz de controlar su cuerpo a este nivel.

Es importante que los niños se muevan, gateen, experimenten con objetos, hagan ejercicios de fuerza, control postural para desarrollar el sistema motor. También son elementales los ejercicios de coordinación ojo mano, lateralidad y orientación espacial, así como los ejercicios musicales, ya sean de voz o de movimiento rítmico. Vimos algo relacionado con esto en "¡A mover el esqueleto!" y encontraréis otros posts relacionados pinchando en la etiqueta "motricidad".

Lo dicho, ¿bailamos o no?

jueves, 28 de febrero de 2013

¡Sigue nadando, sigue nadando...!

"La memoria es una función cognitiva que permite al ser humano registrar las diferentes informaciones que llegan al cerebro, almacenarlas y utilizarlas cuando sean necesarias o cuando se requiera. La memoria permite el encadenamiento y conexión temporal de unos sucesos con otros, ayudando a unir experiencias a lo largo del devenir temporal de los días, meses y años". Markowitsch (2000).

En función del tiempo de almacenamiento de la información hablaremos de: 
    - Memoria sensorial: capta y retiene la información recogida por los sentidos.
  - Memoria C/P: memoria de trabajo, relacionada con la acción; permite la automatización de actividades tras la manipulación de la información.
    - Memoria L/P: implica la retención de la información de manera permanente.



Para retener la información el mayor tiempo posible, ésta debe ser almacenada adecuadamente en el cerebro y utilizada con frecuencia de manera que pueda ser recordada y evocada.

Cuando existen alteraciones en la memoria las dificultades de aprendizaje son evidentes. Su trastorno se denomina amnesia y puede ser anterógrada de fijación (se pueden adquirir cantidades limitadas de información que se pierden al poco tiempo) o retrógrada de evocación (supone la pérdida de los recuerdos almacenados). Sus causas pueden ser orgánicas o funcionales.



Cuando a un niño le falla la memoria no debemos obligarle a repetir muchas veces lo que para él no tiene ningún sentido o no está preparado para entender.

Algunas ideas para trabajar la memoria y sus procesos cerebrales consisten en activar las siguientes capacidades, según el Dr. J. Ferré (2009): autocontrol para atender conscientemente a un estímulo determinado, mostrar interés y motivación por aprender, ser capaz de interpretar el mensaje y de integrarlo en base a unos buenos referentes espacio-temporales, desarrollo de la lateralidad, el ritmo y la secuenciación adecuados para ordenar la información. 

Todo lo que se integra correctamente no se olvida nunca, sobre todo cuando se guarda en la memoria de lo entendido y relacionado. El hemisferio izquierdo se basa en la memoria de comprensión y el hemisferio derecho en la vivencia; ambos se complementan perfectamente para integrar mejor cualquier procedimiento. Por ejemplo aprender a multiplicar a partir de la suma será más fácil que si repite las tablas de multiplicar sin entender el proceso. 


¿Te acordarás? 

jueves, 7 de febrero de 2013

Pasito a pasito se hace el caminito

El ser humano es un ser activo por naturaleza. El desarrollo cognitivo está altamente influido por el desarrollo motor y viceversa; para un desarrollo motor adecuado es necesario la adquisición de ciertos hitos cognitivos.

El desarrollo motor permite al niño alcanzar autonomía en el movimiento para explorar y descubrir su entorno, permitiéndole elaborar su autoconocimiento y autoconcepto así como un sentimiento de seguridad en sí mismo. El movimiento ayuda a la representación mental del esquema corporal que va a permitir la adquisición de una lateralidad bien definida y una buena orientación espacial. 

En el siguiente vídeo podéis ver cuáles son los principales logros motrices y qué posibilidades brindan al desarrollo del bebé.


Cuantas más experiencias vive un niño, más retos cognitivos se le presentan: causa-efecto, medio-fin, consecuencias de la acción, leyes que las rigen, orden, categorización, orientación espacio-temporal, desarrollo de la lateralidad, representaciones mentales y elaboración de esquemas cognitivos... En definitiva, las bases para posteriores aprendizajes.


En este sentido, la adquisición y desarrollo del lenguaje es otro pilar en el desarrollo: hablando se organiza el pensamiento y se llevan a cabo acciones que se pueden explicar o compartir con los demás. Un buen nivel de lenguaje va a ser precursor de los demás desarrollos a la vez que se va a beneficiar de un entorno estimulante motriz y cognitivamente hablando. Lo veremos con más detalle en próximas entradas.

¡Dejemos que los niños piensen los movimientos y muevan los pensamientos!

sábado, 15 de diciembre de 2012

Gangnam style

Un ejemplo extraordinario de lo que es la lateralidad bien definida y la coordinación y la motricidad desarrolladas a su máxima potencia:


Cinco años es una edad muy temprana para tener este nivel de movimiento y de coordinación pero se puede dar el caso; lo normal es que entre los 6 y los 8 años estas habilidades queden definidas. 

Es bueno potenciar las cualidades personales siempre que los niños disfruten con ello. Está claro que, nos gusten o no la canción y los movimientos; este niño disfruta bailando. Llenar las horas libres de los niños con actividades extraescolares, planes, cursos, salidas... no tendrá repercusiones si no son de interés para el niño, ya que el aprendizaje que construye conexiones neuronales y favorece el desarrollo cognitivo es aquel que es significativo para el niño.


Se trata de aprender y potenciar pero ¡disfrutando! 

lunes, 29 de octubre de 2012

Recuerdos de la infancia

Uno de los estímulos que más perduran en la memoria son las canciones que nos han acompañado desde la infancia, aquellas que inagotablemente nos cantaban nuestro papá al ir a dormir o nuestra mamá cuando nos daba la comida. La canción que cantábamos en el coche camino a...

Estas son algunas de las que acompañaron mi infancia y que aún siguen sacándome una sonrisa cuando las tarareo:







La música nos acompaña (o debería) a lo largo de nuestra vida. Es un estímulo importantísimo tanto a nivel emocional como a nivel cognitivo. Un recién nacido tiene el sentido del oído prácticamente desarrollado como un adulto, durante el embarazo ha oído pulsación tras pulsación el corazón de su madre y el "retumbar" de su voz, como si hablara poniéndose un globo delante de la boca. 

Al nacer, el niño reacciona al sonido con gran facilidad: se calma cuando reconoce una voz, cuando oye una canción; se asusta ante ruidos fuertes o estridentes; se sorprende de los ruidos que va siendo capaz de emitir y se divierte repitiéndolos.

Ya de mayores, las películas, la radio, las canciones de moda que escuchan nuestros hermanos mayores acompañan nuestro día y nuestra noche. En mi caso, Alicia en el País de las Maravillas es indiscutiblemente la banda sonora de mi infancia. 


La música favorece la activación de áreas de la corteza cerebral implicadas en el desarrollo espacio-temporal, fundamento de la lateralidad, el desarrollo del sentido del ritmo, esencial para la adquisición de futuros patrones motores básicos, desarrolla la creatividad, mejora la memoria, la atención, la concentración, la discriminación auditiva... 

Comparto con vosotros esta nana que no conocía y que puede ser la canción que recuerden vuestros niños el día de mañana.



En definitiva la música ofrece un sin fin de posibilidades para la felicidad, el aprendizaje y el desarrollo de los niños.


¡¡A cantar!!