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lunes, 17 de abril de 2017

Fuenteovejuna

No me cabe duda: la colaboración familia-escuela para la educación de los niños es clave para garantizar su desarrollo integral. En mi experiencia como maestra he vivido varios casos que corroboran esta afirmación. 

Ha habido un niño en especial -llamémosle Pepe para preservar su intimidad- que pone día a día de manifiesto la necesidad de una relación fluida entre el centro y los padres. Después de tanto tiempo juntos y de tantas experiencias y situaciones, vaya por delante lo mucho que le quiero. 

Durante tres cursos consecutivos, desde el colegio hemos dado seguimiento a Pepe, al que hemos visto pasar por diferentes fases en su desarrollo. Como digo, en este tiempo, tanto el colegio como la familia hemos trabajado codo con codo para ayudarle a mostrar lo mejor de sí.

Si tuviera que definir en pocas palabras su "problema", diría: falta de autocontrol, especialmente en sus reacciones físicas. Su llegada a Primaria acentuó este descontrol emocional provocando dificultades en el trabajo y las relaciones diarias en el aula. Quizá esto no hubiera tenido tanta relevancia si dicha dificultad no se hubiera transformado en una etiqueta. 

Padres y escuela, conscientes de la situación, tomamos cartas en el asunto muy pronto y los resultados están siendo lentos pero esperanzadores. Existe una parte innata de la personalidad de Pepe que indiscutiblemente afecta a su conducta, pero el hecho de que su entorno le hubiéramos puesto esa etiqueta de niño retador, desafiante o pegón, ha retrasado muchísimo la adquisición del control de sus emociones. Cambiar el concepto que Pepe tenía de sí mismo y que los demás tenían de él ha sido un trabajo delicado y complicado; sin embargo, los frutos están siendo muy positivos.

El sentido común de todo educador permite gestionar ciertas situaciones de falta de control: cambiar de tema, poner distancia física a la circunstancia que lo provoca, destacar lo bueno de él, advertir y llevar a cabo la consecuencia, relajar al niño...


La colaboración del Dr. Joaquín Serrabona, ha sido crucial para tratar y aplicar un tratamiento (son cosas distintas) a Pepe evitando que ese autoconcepto negativo se convirtiera en creencia y parte de la personalidad del niño. Me permito compartir aquí las pautas que Serrabona compartió con los padres de Pepe y con el claustro de profesores y que nos han ayudado a todos a propiciar un cambio en su conducta:

La mejor versión de Pepe:
- La manera en que Pepe se relaciona con su entorno tapa "la otra parte" de su carácter: cariñoso, inteligente, afectivo... Hay que encontrar maneras para reforzar esta otra versión positiva de Pepe.
- La falta de autocontrol puede deberse a una visión egocéntrica del mundo que no le permite ver lo que el otro piensa o siente; ni en sus acciones, ni en sus palabras.



Desconfianza: en situaciones de estrés, su manera de protegerse es atacando. Protegerse...
- del entorno: trabajar para cambiar su interpretación del mundo, la narrativa. 
- de las personas: evitar que perciba las relaciones con los demás o la corrección de sus errores como ataques o agresiones. 
- de sí mismo: actitud de omnipotencia (poder) o de fragilidad desvirtuadas: se siente más poderoso o más frágil (atacado) de lo que es en realidad. Su reacción es impulsiva, nuestra labor es acompañarlo hacia la realidad.

Situación: Pepe, por su edad (6-7), está en un momento crucial para el desarrollo de su personalidad. El éxito del tratamiento depende un 80% del contexto y un 20% de las acciones concretas. Para que el contexto sea favorable y agilice el tratamiento de Pepe, centrarse en el TRATO:
  •  Vinculación: más allá del afecto; ser referente y autoridad, transmitirle protección, seguridad y límites.
  • Contención de la conducta: acciones preventivas, evitar que llegue la falta de control mostrando autoridad.
  • Reparación: no poner a Pepe en callejones sin salida, siempre debe tener una opción que le permita solucionar el problema/incidente.
  • Anticipación: si Pepe conoce el devenir de los acontecimientos será más fácil para él contenerse. Establecer marcas temporales, secuencia de actividades, consecuencias a posibles conductas...
  • Reconocimiento de los aspectos positivos de Pepe, de su buena conducta en un momento dado y de su reparación si fuera el caso. 

Efecto tribu: la familia ha compartido con los papás de los compañeros de Pepe su experiencia como padres. A pesar de lo difícil que puede resultar abrir el corazón y sincerarse con "desconocidos", encontrar la empatía y el apoyo en los otros ha sido muy positivo para Pepe. Lo único que se les ha pedido es comprensión y un pequeño trabajo de "desetiquetado" o lavado de imagen de Pepe en sus casas.


Por otro lado, a Pepe le han diagnosticado intolerancia al gluten y a la lactosa lo que implica que debe controlarse en la ingesta de muchos alimentos que contienen dichos nutrientes. Quizá deberíamos verlo como algo bueno y dar gracias a Dios, ya que este entrenamiento forzoso del autocontrol en su alimentación, junto con el cambio de dieta, está teniendo efectos notables en su comportamiento.

Conclusión: ¡Todos a una, Fuenteovejuna!

lunes, 26 de octubre de 2015

Secretos

En Highlands nos gusta llevar a la práctica las formaciones que recibimos. Tal y como ya os conté en otro post, en septiembre tuvimos la suerte de contar con la presencia de Daniel Gabarró en nuestro calendario de formación para el profesorado. Su propuesta se orientaba a la aplicación de los PNL para la reducción de las faltas de ortografía en los alumnos, sin embargo, quiso ofrecernos más. Resulta que Daniel Gabarró ha creado un campus virtual con una serie de materiales muy valiosos pero gratuitos y de gran utilidad para "la transformación positiva de la vida de las personas".

Profesores y personal no docente hemos entrado a "cotillear" esos recursos y, sin duda, vamos a utilizarlos para lograr dicha transformación. De hecho, ya estamos en ello. Hace unos días, la Srta. María Castells, psicóloga del colegio, llevó a cabo un taller de prevención del acoso escolar dentro del programa de integración escolar. Los alumnos están trabajando la virtud del respeto durante el mes de octubre y a María le pareció oportuno que comprendieran que, a veces, los secretos que nos confían los amigos hay que contarlos, sin que eso suponga faltarle al respeto o ser un chivato y alguien desleal. De hecho, lo que pretendía era que los niños vieran la importancia y la necesidad de respetarse a uno mismo y a los demás, cosa que los secretos no siempre permiten. Para ello tomó las palabras que Gabarró expone en este vídeo:

Si no puedes verlo pincha aquí.

Como veis, el objetivo principal del taller es proteger a los alumnos susceptibles de ser víctimas acoso escolar, animar a los observadores a contarlo para ayudar a las víctimas a salir de esa situación y ayudar a los acosadores a reconducir su conducta.

Nuestra psicóloga consideró más adecuado explicárselo con imágenes y ejemplos a los alumnos de primero a tercero de primaria; mientras que a los mayores les puso el vídeo de Daniel Gabarró y establecieron un pequeño debate en el que todos opinaban y buscaban situaciones concretas para saber si iban, o no, bien encaminados. A pesar de mostrar algo más de resistencia a la hora de concretar qué secretos iban a revelar a partir de entonces, el mensaje que acababan de recibir no dejó a nadie indiferente.

Durante la actividad, María centró la atención de los niños en el paralelismo que existe entre quererse mucho a uno mismo y proteger la propia identidad. Así, poco a poco, fue explicando que hay veces que tenemos que decir las cosas que sentimos, que nos suceden o que nos han contado y no por eso vamos a ser chivatos. Nadie puede dejar que le hagan sufrir ni tampoco puede permitir que otros sufran sin hacer nada para evitarlo. Así de bien es como lo entendió una niña de primero de primaria que también se llama María; ella lo tiene claro: 

Si no puedes verlo pincha aquí.
"...Si un compañero te fastidia y te duele por dentro, entonces se lo tienes que decir a un mayor, o si un mayor te dice: "no le digas esto a tus padres", se lo tienes que decir. Tus padres te escuchan, te entienden... te quieren. 
Si habéis planeado una merienda con tu amigo, no se lo digas a tus padres que has invitado a tu amigo si ellos no te han dejado..."
Es bueno encontrar momentos en familia para que todos esos secretos que guardamos y que nos hacen daño o hacen daño a los demás salgan a la luz, lograremos paz, alivio, comprensión y ayuda. Los papás y los maestros debemos generar ese clima de confianza y de confidencias buscando momentos de encuentro que ayuden a los niños a compartir sus alegrías y sus ilusiones tanto como sus angustias y sus preocupaciones.


martes, 8 de septiembre de 2015

ReFormarse

La verdad es que es una gran suerte formar parte de un colegio que se preocupe tanto por la formación del profesorado. Para estos primeros días previos al inicio de curso, Anabel Valera, coordinadora académica de Highlands, ha organizado unas sesiones muy interesantes en las que hemos tenido la suerte de poder contar con el asesoramiento de expertos en lenguaje y oratoria para mejorar nuestra manera de enseñarlo en el aula. 



El curso de ayer, ofrecido por Daniel Gabarró, nos abría horizontes en el campo de la ortografía, a través de su programa "Ortografía sin esfuerzo" basado en la "Programación Neurolingüistica" (PNL), tan en boga.

Haría falta un blog a parte, dedicado única y exclusivamente a hablar de PNL. Esta rama de la comunicación considera que el cerebro de las personas sigue una serie de patrones para resolver los distintos retos cognitivos a los que se va enfrentando. La PNL tiene entre sus objetivos "describir los procesos mentales de forma suficientemente clara como para que puedan ser enseñados". En su charla es lo que el llama "la cocina de la mente" para hacerlo más gráfico: si un individuo no tiene ni idea de hacer una tortilla y otro sí, bastará que el primero explicite la receta paso a paso, de forma clara y ordenada para que el segundo sea capaz de reproducirla. El primero conoce su manera de aprender, su metacognición; al segundo, le ayudamos dándole estrategias para hacerlo. Para Gabarró, esto también sucede con las lenguas; cuando el proceso mental es claro y conocido para un idioma, podrás aplicarlo para el aprendizaje de los demás. 

Bajo esta definición, el punto más destacable de su discurso es que el maestro debe indicar al niño cuál es el proceso mental que él mismo lleva a cabo para resolver una tarea, para que después el alumno pueda aplicarlo, primero en gran grupo o grupos de trabajo y después individualmente. 


En el caso de la ortografía, su propuesta se aleja mucho del aprendizaje de normas y excepciones. Según la PNL, dominar la ortografía de una lengua depende de la memoria visual y del dominio del léxico cacográfico. Sin embargo, tienen que darse unos requisitos previos antes de alcanzar dicho nivel de control. El niño debe:
- hablar el idioma.
- Oír al escuchar, descartando posibles problemas auditivos y trabajando a fondo la conciencia fonológica.
- Leer ágilmente, 50 palabras por minuto.
- Ver al mirar, descartando posibles problemas de optometría.

Si los requisitos se cumplen, se puede empezar a enseñar la ortografia desde la PNL mediante un trabajo que se centra básicamente en la representación mental de la palabra a nivel escrito, esto es, que en el cerebro aparezcan las palabras tal cual se escriben, no su imagen ni su sonido. Para ello, su programa recoge una serie de ejercicios de atención visual adecuados para todas las edades que se presentan a modo de juego con una colección de imágenes. Estos juegos se van complicando progresivamente, invitando al alumno a jugar con palabras desde 2 hasta 5 letras, las cuales tendrán que recordar, deletrear de atrás a adelante (complicadísimo para una inexperta como yo) y al revés o responder preguntas relacionadas con la estructura (¿la F es roja en la primera palabra?...). Una vez superada esta fase, la siguiente consiste en dominar el vocabulario cacográfico, esto es, las 100 palabras más usadas de una lengua, que son a su vez las que generan el mayor porcentaje de faltas.

Esta última etapa se debe reforzar con la copia, la lectura y el dominio de las palabras de la vida cotidiana. La recomendación de Gabarró es la de enseñar 7 normas de ortografía más significativas y prescindir de aquellas plagadas de excepciones y anexos.


Con diez minutos diarios de estos ejercicios lograremos que el niño deje de usar su memoria auditiva, causante de la mayoría de faltas de ortografía y trabaje a partir de su memoria visual, mejorando hasta un 80% las faltas ortográficas.

Me queda mucho en el tintero ya que la charla de Daniel Gabarró dió mucho de sí. Prometo compartirlo en futuras entradas.

Saicarg Lebana rop nat aneub nóiccele.

(Gracias Anabel por tan buena elección al revés).

lunes, 3 de agosto de 2015

Cántame algo

Hoy el post corre a cargo de Núria Tamayo, compañera en Highlands Barcelona y artista. Núria es cantante, tiene su propio grupo de música y una voz preciosa. De la suma de sus dos vocaciones, la enseñanza y la canción, nació su interés por la musicoterapia y le pedí que la compartiera su experiencia con Pasito de Gigante. Esto es lo que nos cuenta:

La musicoterapia se basa en el uso de la música con finalidades terapéuticas. El objetivo que tiene el musicoterapeuta no es el de enseñar a cantar o a tocar un instrumento sino que va más allá: a través de la música y los elementos musicales esta disciplina ayuda a las personas a expresarse, vincularse, mejorar sus habilidades, recuperar su memoria, mejorar su estado de ánimo, etc. Abarca campos de la medicina muy amplios y en países como Estados Unidos hay Hospitales que tienen su propio departamento de musicoterapia. La implantación en España está siendo más lenta y su uso actualmente se da, sobre todo en personas mayores y en niños con necesidades educativas especiales. 
Estuve durante un tiempo en la  unidad neonatal del hospital de Terrassa donde mi trabajo como musicoterapeuta, además de la terapia musical, consistía en dar algunos consejos a todas aquellas que mamás que acababan de estrenar su maternidad. 

Cuando un bebé llega al mundo, todo es desconocido para él excepto la voz de su madre, que puede escuchar desde el cuarto mes de gestación. Así, esa voz que le resulta familiar va a tener un gran poder calmante sobre él. Si interactuamos con el recién nacido, usando nuestro tono de  voz más dulce, le recordaremos sus apacibles días en la barriga de mamá, cuando tenía  todas las necesidades cubiertas; por eso es tan importante la interacción madre-hijo desde el primer momento. Y qué mejor manera de evocar esos momentos utilizando el canto para conectar con el bebé.  
Desde tiempos inmemoriales las madres han cantado a sus bebés y la muestra es la cantidad de canciones de cuna que se transmiten de generación en generación, siendo un elemento universal ya que no hay ninguna cultura que carezca de ellas. Aunque los bebes no entiendan lo que decimos todavía, son perfectamente capaces de descifrar el lenguaje no verbal, detectando a través de nuestro tono de voz las emociones que queremos transmitirles a la vez que se activa el proceso de adquisición del lenguaje en la fascinante mente del recién nacido.
Parece que el canto materno está cayendo en desuso. Algunas mamás que acuden a mis sesiones comentan que eso de cantar no es lo suyo, que no saben, que no habían cantado antes, “yo prefiero poner un CD y que el niño escuche las canciones grabadas” me decía otra mamá. Y es que en nuestra sociedad parece que la música sea solo cosa de  profesionales y el resto ha de limitarse a ser espectador. ¡Gran error! El bebé está deseando escuchar a su mamá y su voz va a ser la que le dé mayor seguridad y afectividad. Otras mamás comentan que no saben qué cantar; yo les aconsejaba que preguntaran a sus madres, sus abuelas, sus tías por las canciones de su infancia. Qué bonito poder cantar las canciones que fueron sus nanas al recién llegado. Así, desde bien pequeñito y con algo tan sencillo y poderoso como una canción, se está transmitiendo al bebé un pedacito de la identidad cultural de su familia. Y si no se acuerdan de la letra, pues a tararear con sonidos vocálicos o cantar la canción utilizando el nombre del bebé… Inventar y dejarse llevar… Aquí os muestro un vídeo donde enseño a una mamá que está con su bebé en la unidad neonatal,  una pequeña melodía inventada usando el nombre de su recién nacido:

Por otro lado, hay que tener en cuenta los beneficios que obtenemos cuando cantamos: regula nuestra frecuencia respiratoria, libera endorfinas y oxitocina (la misma hormona que se libera cuando se amamanta al bebé), transmite al bebé las sensaciones que experimentamos cantando.
Animo a mamás y papás a cantar a sus bebés, ya que es algo que está al alcance de todos. ¡Vuestros pequeños os lo agradecerán y el vínculo con ellos crecerá todavía más!

Gracias Miss Núria por tus dulces y serenos consejos, son un vivo reflejo de ti. Ha sido un placer tenerte como experta en Pasito de Gigante. 

lunes, 27 de julio de 2015

Sin vacaciones

Con "mi experiencia" me atrevo a decir que no todo vale, no todo se tiene que tolerar, porque la educación también se produce en lo que no se permite.



He leído la definición que da Enrique Rojas sobre educación y que cito a continuación:
En la educación no hay vacaciones. Educar es convertir a alguien en persona. Educar es hacer que un ser humano tenga criterio y dignidad. Es seducir con modelos sanos, atractivos, coherentes y llenos de humanidad. Educar es seducir con los valores. Atraer por encantamiento y ejemplaridad hacia lo mejor.
La permisividad y el consentimiento son "pan para hoy y hambre para mañana". Tranquilizan al niño en un momento de rabieta o enfado, lo distraen mientras atendemos otras obligaciones y lo entretienen mientras hablamos o descansamos pero nada más. 

A largo plazo, todas estas concesiones pasan factura. Resultará mucho más complicado decir no y lograr la obediencia cuanto más tiempo tardemos en empezar a utilizar la autoridad y el respeto como valores educativos. 


A veces es difícil mantenerse firme en una posición determinada ante niños pequeños. Los queremos, los vemos tristes o enfadados, pensamos que lo están pasando mal a causa de una orden o de una prohibición y es entonces cuando cedemos. Sin embargo, las barreras que van encontrando en su camino les ayudan a formar una personalidad y a desarrollar una conducta basada en valores y en el respeto a los mayores que les ayudarán a superar obstáculos mayores en el futuro.

Las vacaciones escolares y laborales no incluyen las educativas. La educación de un niño se forja en cada minuto de su infancia, en lo que hace y en lo que deja de hacer, en lo que fomentamos y en lo que limitamos. 


Así que no cabe otra que aceptarlo, nunca estaremos de vacaciones mientras haya niños a nuestro alrededor.

lunes, 15 de junio de 2015

Brindo por los niños

Ha llegado a mi una reflexión preciosa sobre la educación y la vida, en forma de sermón dominical. Rubem Alves es el autor de estas líneas de su texto Educar que transcribo para vosotros. 
Educar es mostrar la vida a quien aún no la ha vivido. 
El educador dice: ¡Atento, apunta! 
El alumno que lee la dirección apuntada, ve lo que nunca vio. Su mundo se expande, se ve más rico interiormente... Y, sintiéndose más rico interiormente, puede sentir mayor alegría y compartir más alegría, que es la razón por la que vivimos. 
He leído muchos libros sobre psicología de la educación, sobre sociología de la educación, pero, sigo buscando en cualquier libro referencias a la importancia de la educación. 
La primera tarea de la educación es enseñar a ver. Los niños a través de los ojos tienen el primer contacto con la belleza y fascinación del mundo. Los ojos tienen que ser educados para que la alegría aumente. 
La educación consta de dos partes: educación de las habilidades y de las sensibilidades. Sin la educación de las sensibilidades, todas las habilidades se tornan sin sentido. Sin la educación de las habilidades, todas las sensibilidades se tornan sin sentido. Los conocimientos nos dan medios para vivir, la sabiduría nos da razones para vivir. 
Quiero enseñar a los niños. Aún tienen los ojos encantados. Sus ojos están dotados de aquella cualidad que para los griegos era el principio del pensamiento: la capacidad de asombrarse al contemplar lo más simple. Para los niños todo es maravilloso: un huevo, una lombriz, una concha de caracol o el vuelo de las mariposas, o los movimientos de las langostas, un cometa en el cielo, una peonza en la tierra. Cosas que los eruditos no ven. 
En la escuela aprendí complicadas clasificaciones botánicas, taxonómicas, nombres latinos ya olvidados; pero ningún profesor llamó jamás mi atención sobre la belleza de un árbol o lo curioso de las simetrías que muestran sus hojas.  
... 
Las palabras solo tienen sentido si nos ayudan a ver mejor el mundo. Aprendemos palabras para mejorar los ojos. Hay muchas personas con visión perfecta que nada ven... El acto de ver no es algo natural, precisa de ser aprendido. Cuando la gente abre los ojos, se abren las ventanas de su cuerpo y el mundo aparece reflejado dentro de la gente. 
Los niños, sin hablar, nos enseñan las razones para vivir. Los niños no tienen saberes que transmitir. Su encanto es conocer lo esencial de la vida. Quien no cambia su manera adulta de ver y sentir, no se hace jamás niño; jamás será sabio. 
Ama la sencillez.
Ama la ociosidad creativa. 
Ama la vida, la belleza, la poesía. 
Ama todo lo que dé alegría. 
Ama la naturaleza y ten mucha reverencia por la vida.
Ama los misterios.
Ama la educación como fuente de esperanza y transformación.
Ama a todas las personas, pero ten un cariño especial por los alumnos y por los profesores.
Ama a Dios y respeta a las personas.
Ama a los niños y a los filósofos, ambos tienen algo en común: hacen preguntas.
Ama, ama, ama, ama...
En realidad los niños sí tienen saberes que transmitir. De ellos debemos aprender a "celebrar la vida cada día", cada pequeña sorpresa que nos ofrece. Como adultos tenemos la obligación de enseñarles a hacerlo y para ello necesitamos ver con ojos encantados, volver a ser niños.

Otro sabio, Macaco, nos invita a vivir esta alegría infantil para sentir un "estado de felicidad global":

martes, 5 de mayo de 2015

CríTICa

Oír la "Buenos días Javi y Mar" en Cadena 100 de camino al cole ofrece una variedad de informaciones de lo más completa. Cuando aparco sé el tiempo del día, lo barato que es comprar vuelos en determinadas fechas, las diferencias entre el pensamiento masculino y femenino respecto a un tema, la curiosidad internacional más googleada así como las situaciones más insólitas de la gente de a pie. Eso sumado a las risas que me saca la encuesta absurda y las incursiones en el inglés de sus colaboradores. Siempre me pierdo la encuesta infantil que emiten a las 9:00h, ¡una lástima!

Pues bien, en Cadena 100 dieron el siguiente titular hace unos días: "Una investigación de la Universidad de Boston dice que los niños menores de dos años y medio que usan los teléfonos inteligentes o tabletas tienen un retraso significativo en el desarrollo de sus habilidades visuales y motoras."


Los investigadores consideran que los smartphones y tabletas no sólo afectan al desarrollo cognitivo y motor, también al emocional.


Lo que el artículo describe es algo que se puede comprobar en las aulas: los niños que ocupan su tiempo de juego en las tabletas lo hacen en detrimento del que destinan a otras actividades, y como digo, esto se nota. La falta de agilidad en los dedos y en las manos, la escasa conversación y baja creatividad quedan plasmadas en cualquier tarea que implique la intervención de estos elementos: pintar, dibujar, romper o arrugar papel, enganchar, dialogar, iniciar conversaciones, interpretar pequeños cuentos o responder preguntas sobre ellos...


El uso frecuente de estas tecnologías afecta significativamente al desarrollo motor (fino y grueso) y en habilidades, especialmente visuales; por no hablar de lo poco saludable que es el consumo excesivo de imágenes a gran velocidad y de las ondas que permiten la navegación.  A pesar de que hay aplicaciones que se definen educativas o didácticas, lo cierto es que en etapas tempranas, son mucho más enriquecedoras las relaciones sociales y el juego manipulativo que la frialdad de una tableta. 

Es cierto que usan el móvil de forma espontánea, con dominio. También es cierto que les distrae -les absorbe- y se portan bien cuando lo tienen entre manos, pero ¿a qué precio? Los niños tienen que aprender a portarse bien a cambio de nada, a encontrar diversión en el aburrimiento, a ser creativos en el juego... además de que necesitan ejercitar sus habilidades viso-motoras por vías experimentales. Dejarles usar el móvil "a demanda" es un límite a todo lo anterior. 

sábado, 25 de abril de 2015

En su mundo

Necesitaría un par de días para asentar todas las experiencias y aprendizajes del día de hoy. Por otro lado, las ideas se me amontonan en la cabeza y necesito plasmarlas. De momento sólo tengo una cosa clara: me encanta mi trabajo vocación.

Puedo decir que, a pesar de ser sábado, he tenido la suerte de participar en una formación impartida por Aitor Zenarruzabeitia que ha organizado Highlands Barcelona para el profesorado.

Aunque quisiera, no podría resumir en un post la cantidad de material y recursos didácticos que hemos conocido en esta jornada. La formación se ha centrado en la competencia lingüística y ha abarcado desde la Educación Infantil hasta el Bachillerato. Cabe decir, que muchas de las dinámicas propuestas se pueden adaptar al área del razonamiento lógico-matemático y que casi todas están vinculadas a la música y a la expresión corporal. La primera conclusión a la que he llegado es que divirtiéndonos y experimentando en primera persona es como más -y mejor- se aprende cualquier contenido, tengas la edad que tengas.

Lo más chocante es que en gran parte de la formación no ha hecho falta hablar para aprender el lenguaje. Lo hemos comprobado nada más empezar la sesión con un juego de tarjetas parecido a este:

A falta de fotos he elaborado una réplica del material de Aitor.

Aitor es un hombre cercano, muy activo, entusiasmado e ilusionado con su trabajo, un experto dinámico e inquieto que cree que es posible una educación mejor, más eficaz y adaptada a la realidad de hoy. La segunda lección del día ha sido esta: pasión y vocación. Me ha encantado cuando nos ha dicho que los maestros vivimos más años que otros profesionales porque llevamos a mucha gente en el corazón. A lo que añado, esa "mucha gente" agranda nuestro corazón y también nuestra mente.

La importancia del lenguaje para el ser humano es evidente, no me detendré en decir el qué, cuándo, cómo y por qué. Lo que no es tan evidente es que para despertar la competencia lingüística en los alumnos hay que ir un poco más allá de las letras, las sílabas o los fonemas. Hay que meter las letras en el mundo de los niños y no al revés. Hoy, por ejemplo, hemos celebrado el cumpleaños de la letra "a": primero la hemos elaborado entre todos los profes, cogidos de la mano, haciendo un ejercicio de organización, cooperación e inclusión de todos los miembros del grupo, después nos hemos descalzado y con nuestros zapatos hemos dibujado la silueta de la letra. Una vez colocados todos los zapatos con la suela hacia arriba, hemos enganchado una bolita de blue-tac y una vela encima, las hemos encendido y hemos cantado el cumpleaños feliz en su idioma: "a aa a a aaaaaaaa....". 


Imagino a mis niños celebrando una fiesta cada vez que introducimos una grafía y me los imagino felices. ¿Quién no querría ir al cole? Y lo que es más importante, ¿quién no se acordará de como se hace la "a" si, además de con el cuerpo, con mis zapatos, con velas de cumpleaños (que dejando el aula a oscuras puedes fotografiar y mostrar a los alumnos), la hemos construido con otros materiales? ¿Y si también hemos gritado, enmudecido, susurrado y mimetizado la "a" corriendo sobre ella?


Y si, además de todo esto, hemos clasificado tarjetas con palabras escritas y tarjetas con dibujos que contienen la "a" frente a los que no la tienen, ¿cómo no reconocer la grafía y el fonema "a"?

Sus aportaciones son rompedoras. Marca una distancia clara respecto a los métodos sintéticos de lecto-escritura y hace una apuesta fuerte por una aproximación global al lenguaje muy vinculada a:
  • Soporte visual: basándose en la habilidad visoperceptiva del cerebro, aprendiendo por contrastes.
  • Trabajo cooperativo: "lo que se crea con la gente se estructura en la mente", dice Aitor.
  • La experimentación corporal: fabricar materiales, reconocer la forma de letras y palabras, comprobar su sonido en la garganta, distinguir su ritmo, tono, intensidad, duración...
  • La música y la creatividad como elementos fundamentales en el aula.
Como os digo, necesitaríamos varias entradas para poder resumir la experiencia de hoy. 

Dentro de poco celebro la fiesta de la "S", ¿quién se apunta?

lunes, 20 de abril de 2015

Co-razón

Educar con co-razón es el título del libro escrito por José María Toro. Es maestro y actualmente se dedica a la formación del profesorado y a dar conferencias sobre educación y emoción. Su arte para jugar con las palabras hace que el lenguaje se convierta en una fuente infinita de juego y de aprendizaje. Empiezo por el final: 
Tú como maestro no eres responsable de la cara que tienes, pero sí de la que pones. [...] Cuando un niño se te acerca por la mañana, tus ojos son un espejo donde el niño se está mirando [...] La presencia del adulto..., seamos espejos donde los niños puedan ver reflejados lo mejor de sí mismos.



Su apuesta es clara: hagas lo que hagas, hazlo con y por amor. De nada vale el esfuerzo si no hay amor. Y otra más: ¡tiempo! Maestros tortuga y padres caracol. Que aprovechemos el presente, el ahora, el momento para posibilitar que los niños sientan, vivan y experimenten lo que son en cada momento y en el más hondo de su ser. 

Destaca la importancia de las emociones, entendidas como el continente y no como el contenido en el aula. La escuela y los padres tienen que "relajarse" en cuanto a exigencia y a excelencia académica y orientarse más hacia una vivencia personal y de las emociones. Dice textualmente "la programación está al servicio de la vida" y no al revés.


Elaborado por mis Alumnos de P4

Toro ejemplifica, de forma muy graciosa, la manera de vivir el día de la paz en un colegio: se reduce al activismo, manifestaciones, palomas de la paz... que paradójicamente llevan a la tensión y al agotamiento de alumnos y, sobre todo, de maestros por un sinfín de actividades. En lugar de eso recomienda buscar la paz interior, lograr detener nuestro pensamiento y centrarnos en que cada persona que esté en el aula sea capaz de relajarse, de quitar de su mente malos pensamientos, agobios y preocupaciones, de colocar sus ojos en su corazón para dar con una serenidad interior, en su alma, en lo más íntimo de su ser. Esto sí que nos ayudará a celebrar el día de la paz. 

Y no sólo eso, un niño de 9 años (o menos) sabe colocar Neptuno en el Sistema Solar pero no sabe colocar su pena, los celos o el miedo que guarda en el lugar correcto de su corazón. 

Dice el autor que el ser humano tiende a etiquetar lo que es ilimitado, ya que no podemos vivirlo de otra manera: la esencia, lo eterno la divinidad, el infinito... porque lo inasible, si no es desde lo provisional y lo acotado, no se nos hace presente. No obstante, "toda cosa pequeñita, limitada, es eterna e inmensa, como es un niño, que mide 1,20m pero es inmenso por dentro". Liberar al niño de etiquetas supone que lo que hay en su interior, que es infinito, emerja. Las dinámicas de aula que van de fuera hacia dentro, sólo serán válidas si ayudan a sacar lo de dentro hacia afuera, es decir, sacando del alma y del corazón lo mejor de cada uno. Cada niño debe descubrir su propio corazón, para hacerse consciente de todo lo que hay en su interior. 

En el siguiente fragmento de una entrevista, propone como esencial que en el encuentro entre padres, maestros y alumnos debe crearse un vínculo fuerte y comprometido, ya que en las manos de los maestros los padres ponen lo que más quieren en el mundo: sus hijos.


Lograr un encuentro entre el maestro y el alumno, entre maestro y familias y, sobre todo, entre padres e hijos, es generar un vínculo amoroso fruto del cual surge la pedagogía a fuego lento lo que el niño trae dentro. El tiempo es un ingrediente de la receta, si no lo añadimos, no logramos sacar el plato. Igual que antes, el tiempo debe estar al servicio de la vida de los niños y los maestros "¡Qué barbaridad cada 50 minutos una cosa! ¿hay algo en la vida que funcione así?".

¿Preparamos la receta del co-razón?

miércoles, 15 de abril de 2015

Cheese!!

Un amigo con una boca perfecta y una sonrisa preciosa, hijo del Dr. Félez, director médico del centro MI Clínica Dental; me ha hecho llegar una información que me gustaría compartir con vosotros. 

MI Clínica Dental es un centro dental que lleva más de 30 años dedicada al servicio odontológico, basándose en las premisas de calidad, atención personalizada, tecnología y un equipo médico competente. 


Entre sus pacientes, los niños tienen un papel protagonista, centrado en la prevención y el control.

En relación al uso del chupete, MI Clínica Dental no encuentra perjudicial su uso entre los más pequeños, no obstante, recomienda la retirada hacia los 2 o 3 años, para facilitar la erupción de los incisivos y evitar problemas como la mordida abierta anterior, donde los incisivos no contactan y no pueden realizar la acción tan sencilla de cortar, ni siquiera un hilo. En los niños que tienen el hábito de utilizar el dedo o la lengua como objetos de succión en lugar del chupete, la situación es más delicada puesto que no se pueden retirar fácilmente y esto puede llevar a los problemas que hemos comentado y derivando en dificultades de aprendizaje como: la pronunciación incorrecta o el desarrollo inadecuado de la conciencia fonológica, que puede ir asociado a un retraso en el proceso lecto-escritor.


Por otro lado, para los expertos de MI Clínica Dental, la primera visita al dentista debería realizarse sobre los 5 o 6 años, dependiendo del momento en que al niño se le empiezan a caer los dientes. Sus profesionales, siguiendo a la Asociación de Ortodoncistas de EEUU, recomiendan una revisión, como tarde, a los 7 años. Dependiendo del desarrollo físico del niño es conveniente acudir a un dentista de confianza, con especialidad en ortodoncia preventiva infantil, cuando se inicia la sustitución de los incisivos de leche por las piezas definitivas con el objetivo de llevar un control tanto del recambio dental como de la oclusión y  el cepillado.

El momento adecuado para hacer el tratamiento de ortodoncia depende del problema: puede ser que no haya suficiente espacio para que crezcan los dientes, que existan problemas especiales de crecimiento maxilar, o puede presentarse una mordida cruzada. Cada situación requiere un tratamiento y una urgencia distinta.

Algunos de los síntomas que pueden presentar los niños que, para los expertos de MI Clínica Dental, son suficientes para acudir a visitarles son:

  • Los dientes frontales superiores sobresalen excesivamente por encima de los dientes frontales inferiores o se asemejan a “dientes de conejo”.
  • Los dientes frontales superiores cubren la mayoría de los dientes frontales inferiores al morder (sobremordida profunda).
  • Los dientes frontales superiores se encuentran por detrás de los dientes frontales inferiores (mordida cruzada anterior).
  • Los dientes frontales superiores e inferiores no entran en contacto al morder (mordida abierta).
  • Dientes apiñados.
  • Las líneas medias de los dientes superiores e inferiores no forman una sola línea continua.
  • El hábito de chuparse el pulgar o cualquier dedo aún continúa después de los 6 ó 7 años de edad.
  • Problemas para masticar.
  • Los dientes se desgastan de forma desigual o excesiva.
  • Al morder, el maxilar inferior se va para un lado.
  • Existen espacios entre los dientes.
Os dejo a continuación los datos de la consulta para que podáis contactar con ellos:

MI Clínica Dental
Av. Can Serra , 7 
08390 Montgat (Barcelona)
93 469 04 05 / www.mi-clinicadental.com

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Nos conocemos?

Un profesor de mi universidad compartió con los estudiantes un link del blog Escuela con cerebro sobre las implicaciones de la neurociencia en la educación. El texto se centra en la idea de conocer el proceso de enseñanza-aprendizaje que utiliza el cerebro de cada uno para poder ser más eficaces en dicho proceso.


En primer lugar, se expone la idea de la plasticidad cerebral: el cerebro humano se adapta y cambia su estructura a lo largo de la vida, principalmente a través de la experiencia y especialmente en sus primeros años, en los que se dan los periodos sensibles, de los que ya hemos hablado en otras ocasiones.

A nivel educativo esto está altamente relacionado con: agrupamientos flexibles, expectativas positivas y asequibles sobre cada uno de los niños, evaluar los procesos por encima de los resultados y encontrar las habilidades y el potencial individual.

Evidentemente, en segundo lugar se presentan las emociones. Estas se desarrollan en el cerebro, en el sistema límbico. Un ser emocionalmente educado, tendrá mayor interés y ganas de aprender, su curiosidad estará más alerta y su razonamiento (aspecto cognitivo) estará vinculado a dichas emociones. Trabajar las emociones con los niños no es poner nombre a los estados de animo, ya lo vimos.


Otra cosa importante es la novedad. Lo nuevo (y relativamente seguro) despierta nuestra curiosidad y atención, elementos esenciales para el aprendizaje significativo. Si proponemos actividades de unos 15 minutos es más probable que el niño no se disperse, puesto que es cuando nivel de atención está al 100% -incluyendo aspectos como el interés y la motivación-.

En cuarto lugar, el artículo destaca la importancia de la actividad física habitual en el desarrollo de la plasticidad cerebral que comentábamos: además del aporte de oxígeno imprescindible para su funcionamiento, genera una respuesta de los nuerotransmisores responsables de los procesos atencionales. El movimiento desestresa, predispone, da fuerzas para seguir con el aprendizaje y mejora el estado de ánimo.


A continuación nos hablan de la práctica. Es como todo -excepto como montar en bicicleta, que no se olvida-, a mayor repetición mayor interiorización y más fácil es para el cerebro conectar los conocimientos previos con los nuevos, incorporándolos a los esquemas mentales en desarrollo. Además, la automatización de algunas acciones ayuda al cerebro a liberar el uso de la memoria de trabajo del cerebro, cosa que le permite dirigir su atención y concentración a otras nuevas que están por aprender. Este es el motivo del aprendizaje memorístico de las tablas de multiplicar, por ejemplo.

En sexta posición está situado el juego, que, citando palabras textuales:
El juego constituye un mecanismo natural arraigado genéticamente que despierta la curiosidad, es placentero y permite descubrir destrezas útiles para desenvolvernos en el mundo. Los mecanismos cerebrales innatos del niño le permiten, a los pocos meses de edad, aprender jugando. Se libera dopamina que hace que la incertidumbre del juego constituya una auténtica recompensa cerebral y que facilita la transmisión de información entre el hipocampo y la corteza prefrontal, promoviendo la memoria de trabajo. El juego constituye una necesidad para el aprendizaje que no está restringida a ninguna edad, mejora la autoestima, desarrolla la creatividad, aporta bienestar y facilita la socialización. La integración del componente lúdico en la escuela resulta imprescindible porque estimula la curiosidad y esa motivación facilita el aprendizaje.
Asimismo, las artes (música, teatro, baile, artes plásticas,...) desarrollan las habilidades cerebrales relacionadas con la orientación espacial, la memoria semántica, la creatividad y las habilidades sociales. 

Para acabar, el artículo destaca la característica social del ser humano: el cerebro se desarrolla en las relaciones sociales. Según se indica:
El aprendizaje del comportamiento cooperativo se da conviviendo en una comunidad en la que impera la comunicación y en la que podemos y debemos actuar. Cuando se colabora se libera más dopamina y ya sabemos que este neurotransmisor facilita la transmisión de información entre el sistema límbico y el lóbulo frontal, favoreciendo la memoria a largo plazo y reduciendo la ansiedad.

Entonces, cambiemos nuestras estrategias, empecemos a conocernos a nosotros mismos y ayudemos a los niños a conocerse mejor.