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jueves, 4 de junio de 2015

Globalización

No todo está inventado. Realmente es asombroso como cada vez que entras en la red ves algo nuevo y sorprendente. Desde que soy maestra recibo y detecto mucha más información relacionada con el mundo de la educación que antes, a pesar de que siempre me ha interesado. Es lógico, tus círculos se amplían con gente del mundillo y entre todos los curiosos vamos nutriendo un depósito de conocimiento que siempre es útil compartir. Así es como nacen muchos de estos posts; como este, por ejemplo.


Hay muchas teorías que confirman que los modelos curriculares occidentales están centrados principalmente en el desarrollo del hemisferio izquierdo, que se encarga de las funciones de lenguaje y la lógica-matemática, así como la memoria, la planificación y la expresión; mientras que el derecho siempre se ha asociado a la parte más creativa y artística junto a la emocional. En base a esta división se ha elaborado un currículo por el que en las aulas (sobre todo a partir de primaria) se trabaja uno u otro hemisferio, pero no ambos de manera simultánea. Qué curioso siendo dos partes de un mismo órgano cuyas funciones definen y conforman a cada individuo como un todo. Es difícil encontrar a alguien que sólo disponga de habilidades creativas o artísticas y no disponga de memoria... o que sea un lince para expresarse y nunca transmita emoción en lo que dice... 

Hoy en día, y en Educación Infantil de manera habitual, la educación globalizada se basa en ofrecer a los niños actividades que permitan desarrollarse de manera integral, como un todo. Esta corriente pedagógica pretende evitar la compartimentación del conocimiento para ofrecerlo al alumno de forma holística y transversal, trabajando desde un mismo tema y a través de una sola tarea el mayor número de áreas de aprendizaje y de habilidades posibles.


No tengo idea de las consecuencias a nivel cognitivo pero voy a probarlo.

Pero no todo es el cerebro, en el aprendizaje entran muchas destrezas que son imprescindibles para el desarrollo del resto de aprendizajes. La motricidad fina por ejemplo es el trampolín para el salto a la escritura. Requiere un entrenamiento y una práctica constante desde una edad bien temprana. Como decíamos, navegando encontré esto que me parece un "minikit" Montessori para la trabajar la motricidad fina en cualquier lugar.


Habréis observado que estos deberes de verano son sencillos y cómodos de trasladar, ¡no hay excusa!

jueves, 27 de noviembre de 2014

Palabra de Sir

Cuando la naturalidad, la espontaneidad, la imaginación y la tranquilidad reinan nuestros actos y nuestras decisiones, qué cierto es aquello de "bendita inocencia".

Ser niño es casi lo mismo que ser creativo, sí, sí; profesional de la creatividad. Dice Sir Ken Robinson en una entrevista para La Vanguardia que " todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él. [...]. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo."


El error causa vergüenza y la manera de evitarla es evitando los riesgos y la innovación. Si disfrutas con lo que haces, si te diviertes; no te importa equivocarte o arriesgar. Cuando el error se convierte en algo vergonzoso, la diversión desaparece y la creatividad lo hace con ella.

Muy próximo a las teorías de las inteligencias múltiples, el experto nos recuerda la importancia de ayudar a los niños a descubrir aquella inteligencia predominante para que el día de mañana sean adultos felices que trabajan en algo que les llena. Y dice más: "todos somos superdotados en algo. Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación.[...] Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender".


Resulta que hay un punto de convergencia entre nuestros deseos y capacidades con la realidad, y lo que es mejor, todos tenemos la posibilidad de encontrar ese punto. Es lo que él llama el elemento. Un buen autoconocimiento es clave: conocerse a uno mismo y conocer la proyección del propio talento hacia los demás.

Una vez detectado el elemento, se trata de rodear al niño de personas que le ayuden a potenciarlo: un mentor y una tribu. Con ellos, la creatividad florece y se regenera constantemente. 


Mi deseo era ser maestra y trabajar con niños, tengo capacidades para serlo. Estaba abocada a la mediocridad y a la infelicidad, en una vida que no me llenaba, sentada en un despacho y frustrada por sueños incumplidos. Siempre resonó en mi interior esa vocación que, por suerte, se ha convertido en realidad.

martes, 4 de noviembre de 2014

No todo es lo que parece

Ser maestra te permite vivir en directo pequeños momentos de genialidad que no se almacenan ni en los mejores museos y que quizá, el día de mañana, me permitan haber formado parte de las vidas de grandes genios.

En general, los niños son ocurrentes, curiosos, están inquietos por descubrir y aprender. Si miráramos el mundo con los ojos de cuando eramos niños, veríamos las cosas tan distintas...

La creatividad y el pensamiento divergente suelen ir unidos de la mano. Ambas capacidades pueden ser innatas o aprendidas. Ambas son una herramienta muy potente para el éxito tanto a nivel académico como personal o profesional. Pero como con casi todo en esta vida, la falta de práctica o de ejercicio hace que ciertas habilidades se pierdan. Del mismo modo, su entrenamiento hace que mejoren y sean cada vez más poderosas.

Por poner un ejemplo: hoy en mi clase de P4 hemos presentado la letra M. Tras una breve conversación en la que todos han participado pensando palabras que empiezan o contienen la M; he realizado la grafía en la pizarra siguiendo la direccionalidad correcta con la pertinente cancioncilla: "Empezamos con el lápiz en la raya, hacemos un palito recto y alto...". Uno de los niños ha dicho que parecía una montaña, otro una corona, otra que era la de su nombre... Hemos pasado a trabajarla en la pizarra con tiza, luego enganchando pegatinas en su silueta en tamaño enorme... Hasta aquí todo normal.

Cuando ha llegado el momento del trabajo individual, uno de mis niños ha cogido su cartulina DIN A3, dispuesto a llenarla de "M" a toda velocidad, feliz por lo bien que le salían. Todas excepto una, que le ha quedado así:


Yo estaba sentada a su lado. Sin mirarme ni preocuparse por su "error", dice: ¡BAAATMAAAAN! 


Y acto seguido completa el dibujo. 


Y es que no todo es lo que parece. Este sí que puede ser un superhéroe si se lo propone.

De igual modo, Violeta Anguera (6 años), después de trabajar en el cole el desarrollo de dibujos a partir de una figura dada, hizo esta maravilla en su casa para que su mamá (también maestra) enseñara a sus alumnos más pequeños los números de una forma más atractiva:

 

Violeta ha recibido este entrenamiento en su colegio y lo ha puesto en práctica de forma autónoma y espontánea. El hecho de ser capaz de ver más allá del patrón dado, de los símiles y los ejemplos que se nos han mostrado siempre -el 2 es un patito, la S una serpiente y una espiral es un caracol-, es una habilidad que abre puertas como la de la creatividad, la imaginación y la abstracción. 

Hoy en día, las personas con estas habilidades llegan mucho más lejos en la vida que las que tienen muchos títulos universitarios. 

lunes, 29 de septiembre de 2014

Once upon a time

La vida es un don, un regalo con el que nos encontramos, que nace de dos células microscópicas y que, si nos paramos a pensar, desde el primer minuto es un devenir de cosas extraordinarias. Desde la formación del feto hasta la muerte, no hay un día igual en la vida de las personas.




Es precioso ver como, sobre todo al principio, todo cambia tan rápido. Y así debe ser; no aferremos a nuestros niños a etapas que no les corresponden ni hagamos que corran más de lo que deben. Todo tiene su momento.

En los primeros años de vida todo es fascinante. Los cambios en el físico, en el intelecto y en la personalidad de los niños se producen de forma incesante. La dirección de estos cambios depende de las personas y el entorno que les rodea.

La vida es un camino que se recorre día a día. La felicidad está en el recorrido, no a su final. Llenemos la vida de los niños de momentos felices, atendiendo a lo que hemos ido viendo respecto a los hábitos, los valores, la coherencia educativa, las etiquetas, la autoestima... Es un puzzle de millones de piezas, pero al final, todas encajan.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Poco a poco

¿Cómo han ido estos primeros días? 

Para unos niños ha sido más fácil que para otros. Algunos lloran antes, otros durante, otros después. En mi clase no hay ninguno que llore todo el rato, en la de mis compañeras tampoco, por lo que mamás y papás, estad tranquilos.



El proceso de adaptación en la etapa preescolar puede durar días, incluso alargarse al primer mes de cole. No hay que agobiarse, si no verlo como algo natural que forma parte de esta etapa.

Los niños, poco a poco van aprendiendo que parte de su jornada están "condenados" a pasarla en el cole y, en cuanto lo asumen, esa "condena" se convierte en un rato de diversión y aprendizaje.

Hasta que ese momento no llegue, lo mejor es que evitemos alargar la despedida, entrar en el aula de los niños y acompañarlos en brazos de camino al cole. A ser posible, evitaremos comentarios de lástima o preocupación ante ellos, así como compadecernos de su llanto; al contrario, debemos mostrar seguridad y confianza en el cole y en el maestro para que cuando el niño llegue al cole piense que está casi como en casa.

El lunes tuvimos la primera reunión de padres de infantil y cuando la coordinadora presentó al equipo educativo, dijo algo así como: "las profesoras asumen vuestras funciones (de los papás) mientras los niños están en el cole, se convierten en su referente de seguridad, cariño y autoridad, por eso es tan importante el trabajo conjunto padres-maestros". La solidez en la educación y aprendizaje de los niños se basa en eso precisamente: en que éste pueda vislumbrar una línea coherente que muestre continuidad entre lo que se hace en ambos lugares.



Yo, como maestra, tengo como principal objetivo que los niños vengan contentos al cole y se vayan felices a casa; y mientras, que aprendan, jueguen, disfruten, piensen, pregunten, respondan, prueben, conozcan, resuelvan, comprueben, inventen... en definitiva, que crezcan personal e intelectualmente.

lunes, 1 de septiembre de 2014

La lará la la...

Me encanta la música, casi toda. En especial la que se puede bailar sea cual sea el estilo.

Es conocido por todos que la música ayuda al desarrollo cognitivo. Además entretiene, ameniza un ambiente aburrido, acompaña a los estados de ánimo o incluso los provoca.

El cerebro de algunos tiene un don innato que les permite dominarla, componer, crear, expresar. El de la mayoría se conforma con disfrutarla o como mucho ejecutarla sin hacer del todo el ridículo. Algunos pensamos que dominar un instrumento es imposible...



Los niños deben vivir en entornos musicalmente enriquecidos. Esta idea dista mucho de la de pensar que el "Pollito pío" les aporte algo enriquecedor. Un niño musicalmente estimulado es aquel que ha percibido los sonidos de la naturaleza y el entorno en el que vive gracias al esfuerzo de escuchar lo que no siempre se oye en un día a día que esta colapsado por las prisas: la lluvia, los pájaros, el mar, el viento...

La música clásica puede tener un efecto relajante desde los primeros meses de gestación y que después pueden acompañar algunas rutinas o ambientar una tarde de juegos ayudando al niño a desarrollar el placer por la música. También hay grupos musicales infantiles que se dedican profesionalmente a componer canciones que estimulen el aspecto auditivo así como otros aprendizajes en el niño.

Es conveniente que la música que escuchen los niños desde pequeños tenga una composición trabajada en la que se usen instrumentos que puedan reconocer, y las letras, si las hay, sean adecuadas y con rimas bien elaboradas.

Es bueno que si el niño tiene oído y disfruta de la música, pueda poner en práctica esa virtud, ya que no aprovecharla es limitar un desarrollo cognitivo frenando su inteligencia musical.


Siempre se ha dicho que la música es un lenguaje universal que puede hacer vibrar a todos los seres humanos sean de la raza que sean. Incluso aun cuando no comprendemos una letra o no reconocemos un instrumento, somos capaces de usar una canción como medio de expresión o simplemente como elemento de disfrute.

Y es que con la música, en ocasiones no se necesitan las palabras para comprenderla o interpretarla. Hasta el que se considera más arritmico y con peor afinación, lleva algo de músico dentro, y no es cosa mía, sino de la neurociencia:

miércoles, 6 de agosto de 2014

De serie

Existe una realidad que ya comentamos en su momento: la creatividad, la curiosidad; son rasgos que los seres humanos vamos perdiendo según vamos creciendo y en función de dónde y cómo nos eduquen.

Parece imposible decir que todos nacemos científicos. Muchos de los "de letras" diréis que no. Pero, atentos a esta reflexión:


Como con la ciencia, pasa con todo lo demás. Todas aquellas ocasiones de aprendizaje y experimentación que neguemos a los niños supondrán una merma en sus inquietudes intelectuales.

Disponemos de ocho inteligencias que vienen "de serie", unas más desarrolladas que otras. Aquel niño en cuyo entorno no se estimule una de dichas inteligencias por miedo al fracaso, inseguridad o falta de interés de los padres o profesores, se encuentra ante una puerta que se va cerrando poco a poco y por la que cada vez es más complicado traspasar el umbral.



Michio Kaku habla de la memorización como técnica nefasta de aprendizaje. Estoy de acuerdo. Hay cosas que no hay que aprender de memoria porque no significan nada a largo plazo a nivel cognitivo. La mayoría se olvidan si no se vuelven a utilizar. La memoria es una herramienta necesaria para el aprendizaje del ser humano pero hay que saber cómo y para qué ejercitarla. La tendencia educativa actual es la de la metacognición: comprender como aprendemos, autoregular nuestro aprendizaje.

Todo aquello que manipulemos, que vivamos y que experimentemos calará más hondo que lo que memoricemos.

viernes, 13 de junio de 2014

Rico, rico

El cerebro es un músculo y como tal necesita entrenamiento. Éste puede ser de distinta índole, ya que las inteligencias múltiples requieren múltiples estímulos.

Un cerebro enriquecido es aquel que se desarrolla en un entorno en el que se dan dos condiciones: el aprendizaje se presenta como un reto y que cualquier aprendizaje tenga un feedback lo más inmediato posible.

Pero, ¿qué entornos debemos enriquecer para que el cerebro maximice su desarrollo?
  1. Lectura y lenguaje: la exposición a nuevas palabras y sonidos desarrolla el córtex auditivo. A partir de los seis meses, la lectura ya es una herramienta de aprendizaje. Un léxico completo y una exposición frecuente al texto hará que su introducción a la lecto-escritura sea mucho más sencilla.
  2. Estimulación motora: a partir de nuevos movimientos. Coordinación ojo-mano, coser, volteretas, mecerse, señalar, contar, saltar, lanzar pelotas... Hay científicos que aseguran que la estimulación motora no debe terminar en la enseñanza primaria, si no que debe prolongarse durante el resto de nuestra vida. 
  3. Pensamiento y resolución de problemas: el razonamiento y la toma de decisiones favorecen el desarrollo de nuevas conexiones neuronales que a su vez, genera otras. A partir del primer año, el  cerebro está preparado para resolver problemas sencillos y concretos. A los 12 años el cerebro está totalmente preparado para abstracciones complejas. No obstante, los niños necesitan problemas interesantes y complicados de resolver. Debemos exponerles una diversidad de planteamientos para hacerlo, de manera que desarrollen el pensamiento divergente. Lo importante siempre será el proceso, no el resultado. Será más sencillo cuanto más real sea el problema.
  4. Arte: música y artes plásticas. Ambas tareas exigen el uso del 100% del cerebro para su procesamiento y por lo tanto, estimulan el 100% del mismo. Además, la música activa la memoria procedimental desarrolla el lenguaje, la creatividad, las relaciones sociales... Por su parte, el arte requiere elaboracones superiores de pensamiento, desarrolla la expresividad, la inteligencia emocional y la plasticidad cerebral.
Es importante que a cada alumno se le ofrezcan todas las estimulaciones, potenciando aquella que se considere más adecuada para su personalidad y sus habilidades.
No será válido decir que el entorno de los niños está enriquecido porque tienen muchos cuentos y escuchan la radio cada día. Se trata de una receta que hay que hacer con mimo, dedicación y cariño para que el plato nos quede "rico, rico".

Ñaaaaaaammmmmm



Información extraída de "Cerebro y aprendizaje", Eric Jensen, Narcea 2010.

martes, 27 de mayo de 2014

Too much

Hoy en día, colegios y familias vamos desbordados, sobrepasados. Exigencias, obligaciones, objetivos, metas, deadlines, responsabilidades, proyectos... Todo esto está muy bien, hay que querer crecer y mejorar como personas, pero en su justa medida.


Los niños viven en las mismas circunstancias: cole, deberes, TV educativa, música, deporte, ocio, experiencias en familia, rutinas... Y me quedo corta.

La moda de la "sobreeducación" o, como Catheryne L'Ecuyer acuña en su libro "Educar en el asombro", hipereducación es lo que se conoce como "la obsesión de los padres por adelantar las etapas cognitivas y afectivas de los niños para que logren ser súperniños".

Esto, que a priori parece un acto de amor y sacrificio por parte del adulto, no lo es. La realidad ha demostrado que con más estímulos y más tempranos no se consiguen resultados educativos superiores ya que un cerebro que no está preparado para recibirlos, lo único que es capaz de reconocer es la frustración, la desmotivación y la pérdida de autoestima.



El procedimiento más adecuado para el aprendizaje en la infancia es el juego. Por este motivo, el papel del adulto es el de orientar y guiar ese juego al aprendizaje, dejando al niño el tiempo necesario para comprender y desarrollar las relaciones causa-efecto, el pensamiento simbólico, el razonamiento lógico y la expresión. Jugando se aprende a pensar.

Una infancia mal vivida puede tener muchas consecuencias, desde un mal recuerdo una vez ya como adultos, hasta el desarrollo del Síndrome de Peter Pan.

lunes, 19 de mayo de 2014

Actividad cerebral

Enseñar a pensar equivale a educar en la libertad. 

Una cabeza pensante razona de forma lógica y fundamentada, encuentra soluciones positivas a los problemas que se le plantean, toma las mejores decisiones posibles, encara el futuro con mentalidad abierta y creativa y tiene convicciones sólidas e ideales valiosos.



Para llegar a este fin, el recorrido consiste en conocerse a si mismo. En soy un binomio vimos que personalidad, carácter y temperamento estaban muy sincronizados. 

La educación de la inteligencia, saber pensar, es saber lo que se quiere y cómo conseguirlo. Para ello es importante:
  • Conocer las propias capacidades y limitaciones
  • Plantearse proyectos valiosos
  • Tener actitudes positivas y de confianza
  • Espíritu crítico y reflexivo
  • Coherencia
  • Hábito de estudio
  • Escala de valores
  • Capacidad de decisión y de adaptabilidad
Padres y maestros podemos motivar el ejercicio de pensar en cualquier situación. Yo tenía una profesora que nos repetía constantemente: "¡Tenéis que estrujar el limón!".

Dejar que los niños hagan y piensen las cosas por sí mismos es un primer paso, que crecerá potencialmente si les reconocemos sus éxitos. Conceder cada vez más autonomía y seguridad poniendo metas altas pero alcanzables. 

Otro estímulo que ayuda a pensar es valorar el proceso y el esfuerzo por encima del resultado, así como disfrutar del trabajo bien hecho o terminado. A veces será necesario ofrecer ocasiones para que se luzcan. 

Atender a sus opiniones y reflexiones sobre sí mismo y sobre los demás, comentarlas con ellos.

Hoy se conmemora el 40 aniversario de la creación del cubo de Rubik. Lo que hoy es uno de los juguetes más vendidos de la historia, en su día, fue un elemento de aprendizaje para ayudar a sus estudiantes a entender objetos tridimensionales. ¿Es cuestión de técnica, de pensamiento, de lógica...? Seguramente, una combinación de todas.


El cerebro es un músculo, y como tal, necesita ejercicio para mantenerse en forma. Cualquier actividad estimulante, retadora e interesante nos ayudará a lograrlo.

Como Roma, esto no se hace en dos días. La educación es un trabajo de hormigas que nos lleva toda una vida el culminarlo. 

¿Y tú que piensas?

lunes, 5 de mayo de 2014

Emoticonos

Si las emociones, igual que el lenguaje o las matemáticas, forman parte de nuestra vida, desde que nacemos hasta que morimos ¿por qué no se trabajan en el colegio?

La educación emocional es el conjunto conocimientos y actividades que sirven para reconocer y expresar con claridad y justicia nuestras propias emociones y las de los demás, así como para lograr automotivarnos, planificar y vivir con sentido común nuestro día a día.

 Cuando estoy enfadado, Trace Moroney. Ed.: SM

Aunque fue Gardner quien, con su teoría de las Inteligencias Múltiples, destapó "la caja de pandora", ha sido Goleman uno de los mayores difusores de esta teoría.

Otros autores han considerado cuales son las etapas del desarrollo emocional desde los primeros meses de vida el niño. Y es que, aunque no parezca probable, los niños son capaces de reconocer las emociones desde sus primeros días de vida. El llanto suele ser la primera manifestación física de una emoción, que generalmente consiste en llamar la atención del adulto.


La sonrisa nace poco después, y una vez perfeccionada se trabaja primero de manera social y después de manera natural y espontánea.

Con 2 o 3 meses los bebés muestran alegría, sorpresa o tristeza; a partir del quinto mes el miedo y en el octavo ya distingue las propias emociones de las de los adultos que le rodean.


La aparición del lenguaje es un instrumento estupendo para entender la realidad, reflexionar sobre ella y expresar aquellas emociones que nos provoca. Por eso, hasta los 3-4 años se generan el léxico y a partir de esta edad la vergüenza, la culpa y el orgullo son las emociones que dominan sus decisiones,, es decir, sus emociones son el factor clave para decidir con quién y a qué jugar, a quién abrazar...


Cuando a los cuatro años el lenguaje ya tiene un léxico suficiente, los niños son capaces de expresar miedo, enfado, tristeza... y evocando sus primeros recuerdos será como podremos trabajar este aspecto. Debemos procurar que éstos sean agradables para que forjen seguridad en los niños.

Hoy en día los emoticonos están sustituyendo las palabras y cada vez nos cuesta más escribir y (sobre todo) decir las cosas por su nombre. 


En general, el principal elemento de regulación del niño es la madre, o el adulto del cual depende, al que acude buscando consuelo o seguridad.

La herramienta que usan los niños para desarrollar sus emociones y regularlas es el juego simbólico, por lo que es fundamental fomentarlo y dejarlo fluir de manera natural ya sea en el aula o en casa. Aun y así, es fundamental que pongan nombre a las sensaciones que experimentan y que desarrollen la capacidad de reconocerlas en los demás para resolver de manera hábil y exitosa sus relaciones sociales. 


Cualquier conducta emocional bien encarrilada ayudará al desarrollo de una personalidad fuerte y autónoma que permitirá que el niño afronte con seguridad la vida que tiene por delante.


martes, 8 de abril de 2014

Echar la vista atrás

Hoy el post no es mío, lo tomo prestado. Con textos así, una se siente orgullosa de ser lo que es.


Las cosas importantes las aprendí en el parvulario 
Todas las primaveras, durante muchos años, me he impuesto la tarea de escribir una declaración de creencias: un Credo. Cuando era más joven, la declaración abarcaba muchas páginas, pues trataba de cubrir todas las áreas, no quería que hubiese cabos sueltos. (…) Desde hace algunos años el Credo es más breve, pero sigo ocupado en él. Hace poco me propuse reducir la declaración de mis creencias a una sola página y expresarlas con palabras sencillas. (…) Me di cuenta entonces de que ya sé la mayor parte de lo necesario para tener una vida plena. (…) LAS COSAS IMPORTANTES sobre cómo vivir, qué hacer y cómo debo ser las aprendí en el parvulario. La sabiduría no estaba en la cima de la montaña de la universidad, sino allí, en el patio del parvulario. Éstas son las cosas que aprendí: Compártelo todo. Juega limpio. No pegues. Vuelve a dejar las cosas donde las encontraste. Limpia todo lo que hayas ensuciado. No tomes cosas que no son tuyas. Pide perdón cuando lastimes a alguien. Lávate las manos antes de comer. Sonrójate. Las galletas calientes y la leche fría son buenas para ti. Ten una vida equilibrada: aprende, piensa, dibuja, pinta, canta, baila, juega y trabaja todos los días un poco. Duerme una siesta todas las tardes. 
Cuando salgáis al mundo tener cuidado con el tráfico, tomaos de las manos y manteneros unidos. Maravíllate. Recuerda la pequeña semilla: las raíces se hunden en la tierra, la planta crece y nadie sabe con certeza cómo ni por qué, pero todos somos así. Los peces de colores, los hámsters, los ratones blancos e incluso la pequeña semilla: todos mueren. Y nosotros también. Recuerda los libros infantiles y la primera palabra que aprendiste, la más grande: MIRA. 
(…) Toma cualquiera de estos ítems, tradúcelo en términos adultos sofisticados y aplícalo a tu vida familiar, a tu trabajo, a tu gobierno o a tu mundo, y seguirá siendo verdadero, claro y firme. Piensa cuánto mejor sería el mundo si todos –el mundo entero- comiéramos galletas con leche aproximadamente a las tres de la tarde todos los días y después nos acostáramos a dormir la siesta con nuestra manta preferida. O si todos los gobiernos tuvieran como regla básica guardar las cosas donde las encontraron o limpiar lo que ensuciaron. Y sigue siendo cierto, no importa la edad, que al salir al mundo es mejor tomarse de la mano y no separarse. 
Por Robert Fulghum 
Ed Salvat


sábado, 1 de marzo de 2014

Genio y figura

Hace casi un mes, en la contra de La Vanguardia, Yaakov Hecht rompía paradigmas...

Resulta que es asesor de educación del Gobierno de Israel. Hasta aquí todo bien. Lo chocante del tema es que dejó la escuela y le cuesta leer y escribir. Y aun así, es de los mejores.

Su planteamiento respecto al éxito educativo va más allá del informe PISA, mucho más. La creencia de la educación de las inteligencias múltiples de los niños y de los aprendizajes significativos le hace concebir la educación como un elemento que queda fuera del alcance de un aula.



Sus propuestas educativas se salen de los estándares: hay que conseguir que cada uno seamos genios en algo, en lo que mejor se nos dé, concretamente. "Cada niño ha de llegar a desarrollar su talento único que integrará en la red del conocimiento". Es lo que él define como "Educación democrática".
 
Sorprende el ejemplo del niño al que hace cambiar los libros por la tabla de windsurf; era su pasión. Resulta que el hecho de tener que saber sobre geografía, cartografía, matemáticas, física e inglés terminó por ser un aprendizaje mucho más profundo que los suspensos que traía del colegio. Es el primer oro olímpico israelí.

Se trata de que los niños, con nuestra ayuda si es necesario, descubran aquello que les apasiona y para lo que tienen talento y se preparen para tener éxito en la sociedad en la que van a vivir, lejos de interminables clases, de las competencias básicas y de su nivel de lenguaje o matemáticas.

  Por Sir Ken Robbinson.


sábado, 18 de enero de 2014

Tú a tu ritmo

Los seres humanos somos, por definición, únicos e irrepetibles. No sólo a nivel genético, también a nivel personal. Cada individuo se compone de una dimensión física, una psíquica y otra espiritual. Cuerpo, mente y alma hacen que seamos quienes somos.

Hasta los 6 años, los ritmos en la adquisición de nuevos aprendizajes varían mucho entre un niño y otro. Con la edad se puede homogeneizar aunque podemos seguir viendo diferencias. Gardner habla de las inteligencias múltiples, entendiendo que cada individuo posee hasta ocho tipo de inteligencias que potencialmente puede desarrollar. Dependiendo de las habilidades personales y de los estímulos externos, favoreceremos el desarrollo de unas sobre otras. 



Todo esto explica que no todos hagamos las cosas igual y no las aprendamos de la misma manera. 

Cuando uno es consciente de aquello para lo que tiene una mejor aptitud, es bueno potenciarlo para alcanzar el máximo nivel. Asimismo, no debemos prescindir de aquellas actividades que se nos dan peor puesto que, con la práctica y el ejercicio, siempre podremos mejorar. 


Llegados a este punto, considero que los padres y maestros debemos ser capaces de ayudar a los niños a detectar sus puntos fuertes y débiles para potenciar los primeros y superar los segundos. A la hora de elegir actividades extraescolares es un buen momento para resolver esta ecuación.

Desde luego, soy partidaria de que las actividades adicionales que hagan los niños integren diversión y aprendizaje. Es bueno que rompan con la rutina del colegio y nazcan de la propia voluntad y elección del niño, porque si es así, seguro que su nivel de autoestima, satisfacción y felicidad aumenta.

En las rutinas diarias, los adultos debemos ser pacientes. Los niños son lentos porque están aprendiendo y adquiriendo hábitos y conocimientos. Todo es nuevo para ellos. Así que si queremos que hagan algo por sí solos, debemos darles el tiempo que necesitan. 



¿Podrías seguirle el ritmo?