lunes, 4 de julio de 2016

From Ireland with love

Pues sí, quien me iba a decir a mí que a estas alturas me iba a ir de Summer Camp.

Todo ha sucedido de forma casual e inesperada. Highlands Barcelona organiza a través de la red OAK International Academies dos campus de verano enfocados principalmente al aprendizaje del inglés y al desarrollo personal. El colegio me ofreció la posibilidad de acompañar a los alumnos que viajaban desde Barcelona y quedarme con ellos para mejorar mi inglés y aprender el funcionamiento de las academias que forman parte de la red académica de los Legionarios de Cristo, orden religiosa a la que pertenece Highlands Barcelona.

En mis circunstancias actuales, vi esta oportunidad como el tren que sólo pasa una vez en la vida. Así que acepté muy agradecida. Y aquí estoy, en Irlanda, disfrutando de mis primeros días de vacaciones en un país que te permite vivir las cuatro estaciones del año en un sólo día, eso sí, en un entorno precioso.




Las academias de OAK International en Irlanda son Dublin OAK y Woodlands Academy. La primera hospeda a los chicos, la segunda a las chicas, apostando por la educación diferenciada. 

Las alumnas están divididas por edades en cuatro grupos que aquí llaman teach (prununciado /chac/ en irish language) que en irlandés significa casa; esto permite que dentro de la marabunta de 100 estudiantes, cada una sienta que pertenece una familia y que hay una persona responsable de su bienestar (las dean en inglés o Bean on tí en irish language) durante su estancia en Woodlands.  Además, en cada equipo hay otras personas de apoyo, entre las que me encuentro, denominadas MAD Girls (Make a Difference Girls) que también somos un apoyo para las niñas. 




Después de unos días de adaptación, hoy hemos empezado la rutina en Woodlands: tras levantarnos a las 8:30 y la oración de la mañana, hemos tomado un desayuno contundente (gofres) para poder empezar las clases a las 10h con profesores nativos con la suficiente energía como para aguantar hasta las 14h. Por la tarde estrenamos lo que aquí llaman clinics, que vienen a ser talleres en los que las alumnas podrán cocinar, montar a caballo, practicar algún deporte específico, danza... 

Los miércoles es un día especial ya que la academia organiza salidas por la tarde. Este miércoles nos llevarán a visitar Glendalough. Los fines de semana también tenemos outings, ya hemos visitado el Zoo y el parque de atracciónes de Dublín de manera que, en estos días de salidas, podamos conocer algunos de los lugares más representativos del país. 








 

La verdad es que me esperaba una llegada mucho más nostálgica y melancólica por parte de las niñas y, para la tranquilidad de los papás cuyos hijos van de intercambio, debo decir que la acogida de las instructoras, la emoción de otras estudiantes y las actividades preparadas para la bienvenida ayudan a mucho a hacer muy llevaderos los primeros días.

En mi vida laboral he podido ir viendo como el inglés ha ido invadiendo todos los terrenos profesionales y personales en los que nos desenvolvemos. Estando aquí, donde hay niñas de varias nacionalidades, se percibe como en otros países se otorga una verdadera importancia al aprendizaje de idiomas, especialmente del inglés. Debemos plantearnos hasta qué punto le estamos dando la importancia que merece en la educación de los más pequeños. Como dicen aquí: "English, girls!!!!!"


Cuánto antes se aprende un idioma, más fácil resulta dominarlo. Podríamos decir que  los niños que lo aprenden desde pequeños crecen como bilingües. Os invito a todos a reflexionar al respecto y os animo a que fomentéis y prioricéis las lenguas por encima de otras actividades extracurriculares que, aunque también son importantes, quizá no son esenciales para tener éxito a nivel social y profesional. No debemos tomarlo como una carga para nuestros niños ya que es una herramienta que les va a abrir muchas puertas el día de mañana. Don´t you think so?

lunes, 27 de junio de 2016

Que no cunda el pánico

El verano ya ha llegado. Tenemos casi tres meses por delante. ¿Qué hacemos con los niños?


Que no cunda el pánico. Hay miles de opciones para enseñarles a entretenerse sin necesidad de estar todo el día en la calle y/o gastando.

Hasta los 7 u 8 años, los niños tienen que poder dedicar la mayor parte de su tiempo de verano al juego, ya sea individual o colectivo, de interior o de exterior, de reglas o creativo... El juego es la actividad de aprendizaje por excelencia. Además, jugando se trabajan muchos valores como el respeto, la tolerancia, etc., y virtudes como la paciencia, la honestidad, etc. El juego educa, estimula, despierta la curiosidad, crea hábitos, divierte, establece vínculos... No es cosa menor.

Para que un niño pueda dedicar tiempo al juego no es necesario que tenga muchos juguetes. Es más, diría que estos dos elementos tienen una relación inversamente proporcional, es decir, cuantos más juguetes menos tiempo se dedica a jugar (y mucho menos a recoger).

Ofrecer variedad de juegos a los niños significa poner a su alcance ideas de múltiples juegos que les ayuden a desarrollar y a superar retos cognitivos. Porque eso sí, los juegos en los que no hay un desafío a su inteligencia, a su creatividad, a sus habilidades motrices... pierden rápidamente el interés para ellos.

Os lanzo aquí distintos tipos de juegos que pueden ser útiles para niños desde 2-3 años:
Juegos de lectura: muy recomendable los cuentos de Hervé Tullet, estilo "Un libro" para los más pequeños y las historias encadenadas para los que ya saben leer, junto con las fábulas y los cuentos clásicos. 
Juegos de atención y memoria: desde el clásico memory, pasando por las historias de "¿Dónde esta Wally?, los puzzles, los laberintos magnéticos, los sudokus, el lince, así como el Conecta 4 o el 3 en raya. 
Juegos de construcción de toda la vida como Lego y los ladrillos u otros más novedosos como Kapla o la combinación de plastilina y palillos o pajitas para elaborar todo tipo de figuras. 
Juegos de imaginación o juego simbólico: disfraces, Playmobil, casitas, oficios, cocinitas, kit de limpieza, muñecas, coches... 
Juegos de expresión oral: libros de imágenes, adivinanzas, mímica, veo veo... 
Juegos de motricidad fina que pueden empezar haciendo colecciones de piedras en la playa o bolas de barro en el parque. Lanzar a una diana, tender la ropa, poner clips en el borde de una hoja o hacer un collar con ellos... Hemos visto muchas ideas para trabajar la motricidad fina aquí, aquí, aquí o aquí entre otros.
Juegos de organización espacial como la Gallinita Ciega o "Pi", laberintos, sopas de letras, crucigramas, sudokus, simetrías, hacer de espejo o de sombra de un amigo,... El Twister... (¡qué recuerdos! :D )
Juegos de lógica y matemáticas: descifrar matrículas, clasificar y ordenar elementos contándolos, Miniarco, utilizar el calendario para ver cuántos días quedan o faltan..., juegos de patrones, de series, bingo, oca, parchís, dominó, Uno, cartas, dados,... 
Juegos al aire libre como cuidar del huerto, volar cometas, practicar deportes de equipo, usar el Hula-hoop, cuerdas, carreras, pillar, guerras de globos de agua, el pañuelo,...

Estas son sólo algunas ideas de la infinidad de cosas a las que podemos enseñar a jugar a los niños. Si las aprenden, sus horas de verano se convertirán en horas de entretenimiento y diversión y las de los adultos en horas de descanso y vacaciones. 



Visto así, un rato dedicado a esto parece más una inversión que un gasto.

martes, 21 de junio de 2016

Batería baja

Se ha acabado el curso y no me he dado ni cuenta.

Hace unos nueve meses me estrenaba como tutora de P5. "El reto de este curso es el aprendizaje de la lecto-escritura", me decía. Y lo es. Pero en absoluto es el único. Este curso ha venido cargado de retos: la autonomía, las virtudes, las responsabilidades, las amistades, el trabajo cooperativo, la espontaneidad, la oratoria, el razonamiento lógico, la creatividad... Y no sólo para los niños, también para mí. 


P5 es un curso fascinante por muchas cosas. una de ellas es la complicidad que se genera entre alumnos y maestros. Ya hay bromas compartidas, miradas cómplices, sonrisas de permiso,... El cariño  que te regalan los niños no se debe solo a la seguridad que les da la figura de la señorita como referente; ahora es un afecto sincero que busca la correspondencia. 

Los castores, así se llama P5 en mi cole, han sido unos alumnos fantásticos, no tanto por lo bien que han trabajado y lo mucho que han aprendido, que también; sino por lo mucho que han crecido, convirtiéndose en niños mayores por dentro y por fuera.

Nos hemos reído tanto y en tantas ocasiones...Se me agolpan recuerdos en la cabeza que me sacan una sonrisa  Guardaré anécdotas por muchos años. Y esto también es un reto, que el cole sea divertido y que con la señu se lo pasen bien es algo en lo que tienes que poner mucho empeño.


Después, están los desafíos que cada colegio lanza a sus docentes. Desde luego, en el mío, la adrenalina está siempre a tope. La apuesta por la excelencia académica nos empuja a estar cada día adaptando nuestros quehaceres a las necesidades y realidades de los alumnos. Es exigente, a veces agotador, pero muy gratificante. Los alumnos te devuelven a su manera todo el esfuerzo con el que te entregas al trabajo y esto se percibe también en el trato con las familias. 

El otro día le decía a mi madre que la gente ajena a la profesión (así como los profesionales del gremio sin vocación) no es consciente del inmenso trabajo que hay en cada una de las aulas de un colegio y lo digo con conocimiento de causa, ya que sé lo que es trabajar en auditoria.La docencia, verdaderamente es un trabajo que te absorbe y que te deja la batería baja, más al llegar estas fechas. Pero como los móviles, las baterías se cargan con las vacaciones, con el cariño de los niños, con la ilusión de saber dónde estarás el año siguiente y la sorpresa de unos nuevos alumnos.


Ser maestro ya es un reto en sí porque los padres nos confiáis lo más valioso que tenéis en vuestras vidas: vuestros hijos. Por eso quiero dar las gracias a los papás por ese voto de confianza.


lunes, 13 de junio de 2016

El bien llama al bien

Todos conocemos aquello de "cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad". 

  
Un día, una amiga de las buenas me dijo algo así como "el bien llama al bien". Y es verdad. Las palabras que expresamos (o pensamos) viajan a nuestro inconsciente, haciendo mella en él. Se extienden sobre nuestra autoestima o la imagen que los demás tienen de nosotros, llegando a convertirse en creencias sobre uno mismo o sobre la vida que, ya como adultos, para bien o para mal, son dificilísimas de cambiar. 

Obviamente, si el bien llama al bien, el mal llama al mal. Así, todos los pesimismos, las inseguridades, la falta de confianza son pequeños lastres que vamos añadiendo a una mochila van forjando un carácter que a través del desarrollo de nuestra vida, mágicamente, se convierte en realidad.

El niño que constantemente cree que no puede leer (que quizá sea verdad porque no es su momento madurativo) terminará por no hacerlo o hacerlo con más dificultad que otros niños de su edad. El que no deja de repetir que la comida del cole no le gusta, acaba aborreciendo platos ante los que nunca había tenido ninguna queja. El niño que insiste en que él siempre juega solo, lo asume como única vía de entretenimiento en el patio y deja de esforzarse por buscar compañía. 

La cosa se intensifica cuando estos pensamientos se comparten con los demás, porque entonces esa idea se hace presente en su mente e invita a etiquetar a las personas en base a estos pensamientos.


Por suerte, cuando las creencias son positivas y somos capaces de encontrar un motivo valioso por el que luchar o atreverse, la recompensa es inmensa. Hay mil maneras de decir las cosas (buenas y malas) de forma constructiva.

Como siempre, educar con el ejemplo. De nada vale decir cosas buenas, hay que practicarlas.

lunes, 6 de junio de 2016

¡Sesión de gimnasio!

De nuevo Aitor Zenarruzabeitia nos ha dejado a todos con la boca abierta. El pasado sábado disfrutamos de una nueva sesión de formación en el colegio con este artista de la educación. Artista porque no he visto persona en el mundo de la docencia más creativa y con más capacidad de desprender energía y contagiar su entusiasmo que él; y lo mejor de todo es que los transmite sin hablar.

Lo que se suponía que iba a ser un curso sobre motricidad fina termino siendo una verdadera sesión de gimnasio centrada en las extremidades superiores. La música, como no podía ser de otra manera, fue durante toda la jornada la mejor aliada del Aitor. Empezamos la clase con un poco de zumba para entrar en calor.



Y a partir de ese momento, todo valía. Teníamos dispuestos un sinfín de materiales de lo más variado: gomas de varios tamños y grosores, cadenas, cuerdas, rafias, barro, tuercas, boti-botis, maracas, peonzas, coches, pelotas de pin pon, tarjetas de hotel, globos, papel burbuja, guantes de plástico, palillos chinos, cordones, cuentas, talco, tuercas, cremalleras, canicas, antifaces,... No podemos llegar a imaginar la cantidad de material que puede ser útil para el entrenamiento de la pinza digital y el desarrollo de las habilidades motrices. 






En sus inicios, la escritura del imperio romano era en letra de palo, pero por una cuestión de eficacia, con la llegada del imperio carolingio se desarrolló la escritura "redondilla" o continua para poder ahorrar esas milésimas de segundo que había que hacer entre letra y letra para levantar el lápiz al escribir en mayúscula. El problema es que el ahorro no es tal si el aparato motor que acompaña a la escritura no es eficaz. Por otro lado, hay una cuestión de ergonomía: las tres yemas (pulgar, índice, corazón) deben intervenir en la sujeción del lápiz, la muñeca, el codo y el hombro deben ser flexibles y la presión y la fuerza del cuerpo adecuadas.

Según Aitor, la escritura no depende del utensilio que usemos, depende de la mano, de la dáctilomotricidad (dedos) y la quiromotricidad (mano). Para que la escritura salga perfecta, como todo ejercicio físico, requiere un entrenamiento. Desde el movimiento del hombro hasta la temperatura de los dedos, nuestro cuerpo necesita haber recibido un entrenamiento para automatizar e interiorizar dichos hábitos en nuestros procesos neuromotores y ser capaz de ejecutarlos de manera que permitan una escritura competente. Cualquier edad es buena para poner las manos en forma, así que no demos todo por perdido.




Desde el colegio, el entrenamiento debe ser diario y global y cuánto más cooperativo mejor. Hay que buscar sistemas con los que entre ellos mismos colaboren, se ayuden, hagan de profesores con aquellos que les cuesta más. Presentar en el aula actividades para hacer en pareja, en pequeños grupos, nombrar un pequeño grupo de profesores ayudantes, usar ritmos buscando el unísono del grupo, hacer dictados rotativos... les va a permitir que todos pongan ganas e ilusión en que las tareas salgan bien, porque la tarea de cada uno depende del esfuerzo de los demás.

La conclusión a la que llego como maestra es que, si queremos que la escritura sea competente, esto es, bonita, eficaz, comprensible, ágil, ergonómica, etc.; debemos entrenar las partes de nuestro cuerpo implicadas en el proceso. Y cuanto antes, mejor. A parte de lo muy divertida que fue la sesión, os puedo asegurar que llegué a casa ¡con agujetas en las manos!

lunes, 30 de mayo de 2016

Un año más (II)

Un año más y cada día más feliz.

Haber reorientado mi carrera profesional fue una de las mejores decisiones de mi vida.

Me gusta mi día a día aunque me agota. Me encanta ir a trabajar aunque mi sueldo nunca me hará ser millonaria. Disfruto ayudando a crecer a cada niño que se acerca a mí confiadamente. Me ilusiona cada proyecto aunque el volumen de trabajo a veces sea desbordante. Llego a casa de buen humor cada día aunque me toque hacer una hora de coche por culpa del tráfico. 

Todos los días valen la pena cuando trabajas rodeada de niños porque todos los días me ofrecen su cariño y buscan el mío. Porque todos los días hay una anécdota. Porque aunque todos los días tienes que "enfadarte", todos los días te ríes. 

Hoy, además de ser mi cumpleaños, en Highlands hemos tenido la clase pública de los castores amarillos. Una clase pública consiste en una "jornada de aulas abiertas" en la que los papás pueden venir a ver cómo sería un día de sus hijos en el cole. Una jornada de clase pública es un día especial en muchos sentidos: lleva mucho trabajo del que "no luce" detrás, genera algo de nervios, los niños lo viven con mucha intensidad (con todo lo que eso implica...), buscas que todo salga bien: que los niños lo vivan con normalidad y espontaneidad, que los papás salgan contentos, que las coordinadoras vean el fruto de tu trabajo y tu esfuerzo... En general, este año ¡lo hemos conseguido!

Un día de cumple es un día especial. ¡Hasta Google te felicita! Pero la verdad es que las felicitaciones que llegan por sorpresa y con cariño son las que verdaderamente convierten los cumpleaños en días especiales.

El caso es que al haber coincidido mi cumpleaños con la clase pública, se ha organizado una fiesta sorpresa en mi clase con unos 40 invitados con los que he soplado mis primeras velas de un año que promete estar cargado de energía y de ganas de seguir haciendo lo que más me gusta lo mejor posible. 

Acabo el día con un año más. Hago el balance de lo bueno y malo y hay tanto bueno que lo demás no tiene importancia.


lunes, 23 de mayo de 2016

La Universidad de la Vida

Si nos paramos a pensar, a nivel de aprendizaje, la etapa de la infancia es en realidad la más intensa e importante en la vida de una persona.

Al nacer aprendemos a sobrevivir, a utilizar nuestros órganos y nuestros instintos para llevar a cabo nuestras funciones vitales. Es cierto que es un aprendizaje intuitivo, que no requiere más entrenamiento que el cachete que te dan en la sala de partos para que empieces a llorar. Pero es crucial. Llorando empezamos a relacionarnos con los demás. Pero también empezamos a aprender.


Según pasan los meses nuestro sistema motor y nuestros sentidos se van volviendo más eficaces y precisos, permitiéndonos explorar, relacionar, gatear, e incluso, andar y hablar.

El aprendizaje del habla parece algo natural y sencillo pero, si reflexionamos al respecto, podríamos verlo como casi un milagro. Y es que no somos seres que solamente emitimos sonidos. Al despertarse el lenguaje también lo hacen la comprensión y el razonamiento, que van a permitir al ser humano desenvolverse en circunstancias cada vez más complicadas.


Por otro lado, el hecho de caminar ofrece gran una autonomía y una independencia, eso es obvio, el caso es que a veces no caemos en la cuenta de que no hace apenas un año del nacimiento de ese crío que ya está empezando a andar.

Lo que viene después crece a una velocidad de vértigo. La cantidad de vocabulario, los movimientos, las conversaciones, el razonamiento, las habilidades sociales, las normas, la escritura, la lectura,... En definitiva, las competencias básicas que una persona necesita para desenvolverse con éxito en la sociedad en la que vive.


Parándome a pensar, la verdadera carrera universitaria se hace entre los 0 y los 5. Está claro que es una carrera agradecida de estudiar, muy exigente pero muy apasionante, llena de sorpresas y novedades, por lo general, envuelta de cariño desde el primer día de "clase". Pero, sobre todo, es una carrera sin la cual es muy difícil aprobar en la universidad de la vida.


lunes, 16 de mayo de 2016

InGenios

La educación está cambiando, o debería. El contenido ha dejado de ser lo principal para cederle paso al procedimiento. Las habilidades y las competencias priman sobre la teoría. Tiene sentido para una sociedad que lleva toda la información guardada en un bolsillo de los vaqueros.


En los colegios se trabaja el contenido a través de la investigación y el proceso científico: planteando hipótesis que tras una serie de procedimientos de contraste y validación determinaremos como ciertas o falsas. Los niños son capaces de hacerlo. 

Otra vía de aprendizaje es la del interrogatorio. Es algo que ellos dominan: ¿cómo lo has hecho?, ¿por qué?, ¿para qué?, ¿qué opinas?, ¿qué crees que pasará?...

Igualmente, plantear a los niños problemas de la vida cotidiana como ejercicio rutinario despierta su creatividad en paralelo a su sentido común. Se trata de presentar al niño situaciones reales para que él mismo busque una solución factible. Por ejemplo: "Me he dejado las llaves dentro de casa y no podré entrar. ¿Qué hago?". Os puedo asegurar que las respuestas os darán más de una idea que jamás os habíais planteado: desde coger una escalera de bomberos para entrar por la ventana hasta esperar en la puerta a que llegue alguien que tenga las llaves de tu casa, pasando por cortar la puerta, abrirla con otra llave, llamar a tu mamá, entrar por la terraza de tu vecino...


La acción, la manipulación, el saber hacer... es lo que lleva al niño a aprender. Cuantas más oportunidades tenga de responder activamente los por qués y los cómos, más conocimientos irá adquiriendo.

El grado de autonomía en el que ha sido educado un niño determina su capacidad de dar respuesta a este tipo de problemas y preguntas. Me gusta lo que dijo Montessori en este sentido: 

"Cualquier ayuda innecesaria que damos al niño es un obstáculo para su aprendizaje".

En la medida en que les allanamos el camino y les apartamos los obstáculos, teóricos o prácticos, con los que se encuentran, más limitamos sus herramientas innatas de aprendizaje: la curiosidad y la exploración.

lunes, 9 de mayo de 2016

Tengo suerte

El otro día me llegó un link con este texto:
Buenas, soy Emilio Calatayud. En mis charlas siempre digo que en España, por desgracia, el menor de los políticos es el político que se ocupa de temas de menores, el menor de los médicos es el pediatra, el menor de los jueces es el Juez de Menores, el menor de los fiscales el fiscal de Menores y el menor de los maestros el maestro de Infantil. ¡Qué gran equivocación! Las ‘seños’ de Primaria -porque, por lo que yo he visto, la mayoría son ‘seños’- son la cima del sistema educativo. Todos los días se encierran con quince chiquitines de tres a cinco años que van a su bola y no sólo no salen corriendo a la media hora, sino que los educan. Aprenden a hablar el idioma de los peques, se entienden con ellos, pero no son sus colegas: sino las ‘seños’. No sé cómo se las arreglarán luego para volver a la vida normal, ja, ja, ja. No creo que haya un trabajo más vocacional que el de ‘seño’ de Infantil. Cuando las ves trabajar son como niñas grandes, pero con una gran responsabilidad: que si este se ha atragantado, que si el otro se ha caído, que si aquel está siempre callado… ¡Qué grandes las ‘seños’ de Infantil!
En primer lugar, mi más sincero agradecimiento a su Señoría. Me enorgullece decir que yo soy una de esas "seños menores" que ha aprendido a hablar el idioma de los peques y que, no sólo no salgo corriendo tras un rato con ellos, sino que de lunes a viernes me pasan las horas volando. 

Tengo suerte.

Tengo la suerte de poder comparar esta etapa laboral con una anterior, muy distinta (la auditoría). Tengo la gran suerte de poder sentir cuánto puede llegar a llenar un trabajo y qué importante es ser feliz en tu profesión. Tengo la inmensa suerte de poder desarrollarme personal y profesionalmente cada minuto de cada día; porque sí, las "seños" llegamos a desarrollar ciertos súperpoderes que existían latentes en nuestro interior: la (infinita) paciencia, la improvisación, la creatividad, la ilusión (de los niños y propia), la capacidad de abstracción, el ensordecimiento selectivo, el poder de hipnotizar, las habilidades comerciales de convertir en best seller el trabajo más aburrido del mundo...

Tengo la enorme suerte de formar parte de un ratito de la vida de unos niños que se han colado en mi corazón y que me lo tienen robado.



lunes, 2 de mayo de 2016

Vísteme despacio que tengo prisa

Papás y Mamás del mundo: sé que si un niño en casa se pone pesado o se porta mal, su comportamiento en casa es "n millones de veces" peor que en el colegio.

Del mismo modo, sé que, aun queriendo hacer todo lo mejor para vuestros hijos y procurando siempre buscar su mayor beneficio, las obligaciones de cada día junto con los imprevistos (también de cada día) hacen que no siempre lleguemos a cumplir los objetivos o, lo que es peor, que nos desbordemos tomando la dirección contraria a dicha meta.

En mi humilde opinión, hay un factor clave que determina de manera radical la conducta y el cariz que va a adquirir lo que en principio iba a ser "un desayuno tranquilo en casa": las prisas. Cuando el adulto vive acelerado transmite un nerviosismo y una agitación que al niño, más que alentarlo, lo agobia.

Además, el hecho de decir "vamos, corre, termina ya, vistete rápido, acaba ya de cenar, volando a recoger, deprisa,..." acelera su sistema motor pero no su obediencia ni su velocidad. Incluso a veces provoca una lentitud y una parsimonia que acaban por desesperarnos.

Igualmente, el hecho el de de insistir en algo miles de veces con impaciencia no significa que llegue a hacerse realidad: "sube al coche, vamos sube, yo me voy, sube y abróchate; abróchate, corre, abróchate ya el cinturón o vendrá un guardia, arranco!! vamos, abróchate ¡he dicho que te abroches! corre!!!" Quizá, ante el frenazo o la amenaza del urbano o de la fiesta a la que no va a ir, el niño decida abrocharse pero no es la conducta deseable. Lo mejor sería que hubiera interiorizado un hábito y que pudiera tomar la iniciativa para ciertas cosas.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que tantas órdenes desordenadas, con tantas amenazas incumplidas al final nos quitan autoridad, cosa que agrava la situación.

Como vemos, las prisas solo nos invitan a perder los nervios sin producir ningún resultado positivo en el niño ni en nosotros mismos. Está claro que no son sólo las prisas:



Quizá si educamos con calma y sin tanta exposición a las tecnologías y al ritmo frenético de la sociedad adulta, los niños vivan la vida sonriendo a todo lo que les rodea.

lunes, 25 de abril de 2016

De su puño y letra

Ya habremos mencionado que no hay una ley donde se exprese la obligación de que los alumnos de infantil tengan que saber leer y escribir. Cada colegio y cada profesor pone los límites allá donde cree que los alumnos pueden llegar.

La semana pasada celebramos la "Semana del Libro" en el colegio. Visto con un fin de semana de perspectiva me siento feliz y satisfecha, el viernes pasado no podía decir lo mismo.

Mis alumnos de P5 han escrito su propia Leyenda de Sant Jordi para celebrar una tradición catalana que también han conmemorado representando obras de teatro e improvisaciones, haciendo manualidades, disfrazándose... Para ellos ha sido una semana divertida, llena de experiencias y de cambios. Para mi ha sido una semana intensa que ha exprimido cada gota de mi energía, no obstante, también ha sido muy gratificante.

Sin lugar a dudas, lo más extenuante ha sido el dictado de las 8 páginas que dura nuestra versión de la famosa leyenda. Porque un dictado en P5 no es cosa de diez minutos. Dividiendo a la clase en 3 rincones de aprendizaje que iban rotando de actividad para poder trabajar de forma más personalizada, lápiz en mano y pauta preparada hemos ido escribiendo y borrando lo que nuestro oído identificaba o lo que nuestro cerebro interpretaba, que no siempre coincidía. Empezamos. Nombre por detrás y nos situamos en la parte superior izquierda de la pauta. 

Para que os hagáis una idea; la primera página dice: "En un pueblo llamado Montblanc vivía un terrible dragón". Si ahora os dijera que la copiarais, la mayoría de vosotros no necesitaría volver a leerla, pero la realidad es otra. Para ellos hay letras que suenan pero que son "azúcar" en el papel, ¿para qué escribirlas?. Otras que aunque suenen, no sé como se dibujan así que hago la que mejor me sale para cubrir ese hueco. Ya os digo que escribir en P5 es una actividad de alto nivel para la que hay que irse entrenando cada día. 

Para que os hagáis una idea:

Yo: "En. Eeeeeeeeeeeennnnnnnnnnnnnnnnnnnn"
Alumno: ¿la primera en palo?
Yo: sí
Alumno: ¿cómo era la E en palo?
Yo: palito para abajo con sombrero, zapato y cinturón.
Alumno: ah! ya sé.
Yo: muy bien.
Alumno: ¿y ahora? ¿qué teníamos que escribir?
Yo: Ennnnnnnnnnnnnnnnnnnnn (señalo mi boca al pronunciar una "n" eterna)
Alumno: la n.
Yo: ¿todos listos?, dejamos un espacio (y cada uno pone su dedito al lado de la "n" de "En")
Yo: uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuunnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn (señalo mi boca al decir la "u")
Alumno: ya estoy.
Yo: uunnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn
Alumno: ¿la "n" otra vez?
Alumno: ¿dos puentes o tres?
Yo: Sí. Es la nnnnnnn no la mmmmmmmm. Dos. Dejamos un espacio.
Yo: Ppppppppuuueeblooooo
Yo: p-uuuuuu-eeeeeeeeeblo
Yo: pueblo se escribe con "b"
Alumno: ¿cómo es la "b"?
Yo: como la "l" pero con lacito. Manita, globito y pie con lacito.
Alumnos: ¿así?
Yo: Sí.
Yo: puebllllllllllllllllllllllo-o-o-o. Dejamos un espacio.
Alumno: Srta., ¿me borras?
Yo: vivía. Vivía va con "v".
Alumno: ¿cómo es la "v"?
Yo: puente, barrigota y lazo.
Alumno: Ah! ¿la de mi nombre?
Yo: sí
Alumno: ¿en palo?
Yo: no
Alumno: Srta., ¿me borras?
...


Lo dejo aquí...

Ah! y entre medio: Pepito coge bien el lápiz, "pistola"; Pepita siéntate recta; los del escenario de lego hablad más bajo, por favor; sí, puedes ir al baño Manolita; Manolito atento, repito: "eeeeeeeeeeeeeee-nnnnnnnnn"... Por los pelos no acaba Sant Jordi haciendo la mili en Móstoles y el dragón friendo empanadillas.

Eso sí, ha sido sorprendente que el nivel de esfuerzo que han puesto en la mayoría de los casos haya ido creciendo en paralelo a la motivación y a la ilusión de saberse autores de su propio libro. Yo estoy orgullosísima del esfuerzo y del trabajo de todos.



Uno de mis alumnos, Javier, tenía que hacerse una revisión médica y llegó tarde al cole. Al entrar en la clase me dice: "Buenos días Srta. Ana, ¿habéis hecho ya la página de hoy de la leyenda?" a lo que yo respondí que no. Sonriendo me dice "uf, he querido venir sólo para esto".

Sarna con gusto, no pica.

lunes, 18 de abril de 2016

Al pan, pan y al vino, vino

Los niños convierten en una obviedad cualquier cosa.


De este vídeo sacamos dos informaciones:

1. La vida es mucho más sencilla si la vivimos con alma y pensamiento de niño, sin complicaciones. Los niños hacen lo que se les ocurre cuando se les ocurre, sin dobleces y sin vergüenza, hasta que descubren la diferencia entre el bien y el mal. Pero este sería otro post.

2. El aprendizaje de la lectura es complicadamente simple. Complicado porque leer es encadenar sonidos que están representados por unas grafias que se llaman de una manera y se pronuncian de otra (p = "pe" = /p/). Y no sólo eso, además tenemos que comprender lo que significa esa suma de letras para luego ser capaz de comprender lo que pone en una suma de palabras. 



Sin embargo, en el otro lado de la balanza juega un peso pesado: la motivación por saber leer y escribir. En la mayoría de los casos, el interés del niño por la lecto-escritura va creciendo hasta que se siente autónomo e independiente en estas tareas. De ahí que sea un aprendizaje simple.

El ejercicio de lectura que hace el niño del vídeo no es el más adecuado para aprender a leer. Al deletrear las grafías que él ve sin reproducir sonidos, está convencido que la "uve doble, e, ele,..." forman la palabra alfombra. Lo ideal es que el niño viera la palabra como un todo y la asociara a dicho objeto: ALFOMBRA, compuesta por los sonidos /a/, /l/, /f/... representados por las letras "a, ele, efe..." El hecho de que el niño vea su nombre escrito en todos sus objetos personales hace que lo reconozca como un todo y sea capaz de "dibujarlo" sobre el papel y de reconocer las letras que lo componen, su orden,...

Estamos en plena Semana del Libro, ya que el día 23 celebramos el día mundial del libro, recordando la muerte de dos grandes escritores, Miguel de Cervantes y William Shakespeare, así como la tradición catalana de la fiesta de Sant Jordi. Ya tenemos excusa para disfrutar y rodearnos de libros e inculcar en los más pequeños el hábito de una buena lectura. 

lunes, 11 de abril de 2016

Vence pero no convence

"Autoridad: Prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia". Diccionario RAE.


El pasado lunes, Maria Rosa Espot, Licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad Autónoma de Barcelona, Doctora en Humanidades por la Universitat Internacional de Catalunya y experta en autoridad, además de maestra durante muchos años; estuvo dando una charla al profesorado de mi colegio. Según dice, la autoridad es una relación educativa caracterizada porque el niño reconoce las cualidades del educador (saber, saber hacer, consejos, valores, acciones, actitudes...), ya sea padre o maestro, como válidas; como modelo a seguir.


A pesar de que la autoridad es una cualidad que todos los adultos buscamos dominar para poder educar a los niños que nos rodean, es "un bien que escasea", en palabras de Espot. Sin embargo, tal y como ella misma dice, "es imprescindible para una buena convivencia".


Ahora bien, ¿cómo tener autoridad sin ser autoritario? Por que no es lo mismo que a uno le reconozcan las cualidades y convicciones propias para tomarlas como referencia frente al hecho de exigir obediencia incondicional sin dar razones convincentes. Pues bien, la respuesta es sencillamente complicada: siendo el vivo ejemplo de lo que queremos lograr en los niños. Tener y demostrar los valores que exigimos en ellos. Mostrar con nuestra actitud hacia ellos que pretendemos sacar lo mejor de sí mismos, buscar su bien y su aprendizaje, tener una paciencia infinita, actuar con prudencia y amabilidad, transmitir credibilidad siendo coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos, ser optimistas, positivos y tener sentido del humor, mostrar amor e interés por las personas que están a nuestro cargo...


Y es que los gritos, las broncas y las exigencias que no van respaldadas por la actitud y la conducta que exigimos, vencen, por que logras que el niño te obedezca, pero no convencen por que no podrá tomarte como referente.


A mí, la idea me convenció.